3 oct. 2010

San Luis Potosí, México.-

Pachita, de 82 años, y su pasión por ser enfermera
http://www.oem.com.mx/elsoldesanluis/notas/n1803784.htm

¿Enojona yo?, eso no es cierto. Foto: El Sol de San Luis.
58 años en el Hospital Central
Felipe Cárdenas Quibrera
Amor al prójimo, dedicación, excelencia y l deseo de ayudar, son los motores que han movido a Francisca Gallegos Govea, enfermera de profesión y por vocación. Ya suman 58 años de destacada labor en el Hospital Central "Doctor Ignacio Morones Prieto".

Es la querida y respetada Pachita, como le dicen cariñosamente, quien recibió un merecido reconocimiento por su incansable labor en emotivo evento que encabezó el doctor Octavio Alfredo Castillero González, director del nosocomio.

Desde el 5 de febrero de 1952, de manera ininterrumpida Pachita ha prestado sus servicios como enfermera en el Hospital Central, su segunda casa.

"Por desgaste me pusieron dos prótesis en las rodillas, pero ni eso me impide seguir cumpliendo con mi labor, porque lo más importante es llevar a cabo lo que más me gusta en la vida, ayudar al enfermo", nos dice con una voz dulce y amable que, sin embargo, no la hace perder su carácter firme. "Dicen que soy muy enojona, pero no, lo que pasa es que me gusta que las cosas se hagan bien, me gusta la perfección y la excelencia", manifiesta la carismática y popular enfermera que vio la luz de este mundo el 3 de marzo de 1928.

"En un hospital hay momentos de alegría, de coraje y de tensión, hay que darlo todo, hacer el mejor esfuerzo".

Durante 14 años Pachita se desempeñó en el pabellón de los pacientes con tuberculosis, "y aquí estoy, nunca me contagié, siempre he tratado con amor a las personas que me toca ayudar".

--¿Pues a qué santo se encomendó?, se le pregunta.

--"Dios me cuidó y me sigue cuidando", responde con gran claridad de ideas. En el hospital también hay momentos de tristeza, cuando se hace todo lo posible para salvar un paciente grave, y llega uno a cargar un sentimiento de coraje por no poder salvarlo, pero lo importante es hacer lo posible por salvarlo, es la mayor satisfacción que tengo, ver a los pacientes recuperados".

"La profesión de enfermería no es solamente una forma de vida, es una razón de ser, es la satisfacción de dar, es la oportunidad de compartir momentos trascendentales de la vida del ser humano; la gratitud de una persona es la mejor recompensa a nuestras acciones".

Pero la labor social y humana de Pachita no sólo ha sido en el entorno del Hospital Central, también ayuda a familias de escasos recursos de las comunidades rurales de la capital. Les lleva ropa y les proporciona medicamentos.

"Ser enfermera es un regalo que Dios me dio; ser enfermera es una palabra hermosa, con un gran significado para todas aquellas personas que ejercemos con amor esta noble labor. Ser enfermera no es nada más ponerse el uniforme, es sentirlo, y no precisamente en el cuerpo, sino en el alma, en el ser".

"Ser enfermera es querer, es compartir, es comprender, es tener una palabra de aliento, es dar una caricia reconfortante, es mirar con ternura".

El doctor Octavio Alfredo Castillero González, director del Hospital Central, señaló que para la entrega, la dedicación, el sacrificio, la vocación y el humanismo cotidiano hay una sola palabra: enfermera. "Es de justicia reconocer la trayectoria de Pachita, porque ningún hospital puede funcionar sin el apoyo de la enfermería, así se tengan los mejores médicos del mundo y la más avanzada tecnología; en el corazón de todos los programas de salud está la incansable labor de quienes diariamente brindan atención y aliento a los pacientes.

Guárico, Venezuela.-

Ex trabajador del Geriátrico “Lazo Martí” en huelga de hambre
Denuncia acoso y terrorismo laboral
http://www.elperiodiquito.com/modules.php?name=News&file=article&sid=14422

El profesional de la enfermería, TSU Juan Aponte, se instaló en la Plaza Bolívar de la capital guariqueña exigiendo la intervención de los entes que deben velar por los intereses y derechos de los trabajadores

Juan Aponte es TSU en Enfermería, cesanteado de las labores que realizaba en el Geriátrico Francisco Lazo Martí de San Juan de los Morros, tras sufrir un accidente laboral, donde se fracturó varias costillas. Ante la actitud del director de esta institución de desconocer su situación, y después de hacer las respectivas denuncias a los organismos competentes y no ver solución, optó por declararse en huelga de hambre en plena Plaza Bolívar de la capital guariqueña.

Aponte ha recibido el respaldo de varias personas que han vivido situaciones similares, como Fernando Uribe, de la red de Círculos Bolivarianos de Roscio, quien detalló que siendo el director de CSSR “Madre Candelaria” de Altagracia de Orituco, fue removido al negarse a firmar un informe que atentaba contra un grupo de adultos y adultas. Solicitó a las autoridades nacionales poner atención a ésta y otras denuncias que afectan la buena marcha de las políticas sociales revolucionarias.

Alfonso Escalona Rojas, también integrante de la red de los Círculos Bolivarianos, y la presidenta del Colegio de Enfermeras de Guárico, Petra Luisa Malavé, acusaron al actual director el Geriátrico “Lazo Martí”, Jesús Burguillo, de maltrato sicológico, intimidación, humillación y terrorismo laboral, en contra de los trabajadores de esta institución.

Escalona explicó que han llevado la denuncia ante todos los entes que deben velar por los derechos de los trabajadores, como el Consejo Legislativo de Guárico (Cleg), Defensoría del Pueblo, Fiscalía de Ministerio Público y otros, y todavía no han obtenido respuestas.

Por su parte, Petra Malavé detalló que el caso acumula siete denuncias en la Fiscalía, por acoso laboral e incluso, el Cleg lo interpeló y una comisión de legisladores visitó el geriátrico, recibiendo las denuncias de los propios trabajadores y afectados, pero no ha habido un serio pronunciamiento.

Ecuador.-

LAS HORAS DRAMATICAS DEL RESCATE DE CORREA, ENTRE BALAZOS
http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/notiziari/ecuador/20101001202035153018.html
Por Patricio Rivas Mariño QUITO, 1 (ANSA)- Tras una puerta de vidrio, unos 50 periodistas esperábamos la salida del presidente Rafael Correa del ala del hospital policial en donde se encontraba secuestrado en el norte de la capital, en uno de los momentos más dramáticos de la historia contemporánea del Ecuador.
    Cada vez que uniformados entraban o salían del sitio ubicado en el tercer piso, parecía inminente el rescate del mandatario, que ya había estado unas 10 horas "descansando", primero en la habitación 326 y luego en la 302. Pero Correa no aparecía.
    Unos 40 miembros del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la policía ingresaron completamente equipados con el fin de sacar al presidente. Abajo, sus compañeros insubordinados habían formado una "calle de honor", para despedirlo. Eso creíamos.
    "Ya, queremos que se vaya", exclamó una mujer cabo que no quiso identificarse, pero entonces se rumoreaba que Correa no quería salir porque no había garantías para su seguridad.
    Bruscamente empezaron los disparos que nos anunciaron la llegada de los militares que venían a rescatar al presidente. "¡Aléjense de las ventanas!", gritaban los periodistas más experimentados, mientras la intensidad de los gases lacrimógenos alcanzaba el pasillo y nos obligaba a permanecer agachados o tirados al piso junto con médicos y enfermeras. Las ráfagas hicieron que varios miembros del GOE salieran apresurados, empujando a los que aguardaban tras la puerta, y se lanzaran por una escalera.
    "¡Los militares están disparando a los policías!", se escuchó gritar a uno de ellos. Y ese grupo, ¿salía a defender a sus compañeros? Nadie se animaba a asegurarlo.
    Mientras la balacera aumentaba, los demás miembros del GOE se apoderaron del pasillo y otra vez, a empellones, trataron de llegar a la misma escalinata. En medio de ellos, entonces sí, iba Correa, en una silla de ruedas. Cuando ya salían con él, una bomba lacrimógena soltada en el pasillo creó confusión y el pánico entre todos. Como en otros momentos de la jornada, el gas fue otra vez detonante para el agravamiento de la situación. La "comitiva" presidencial decidió mantenerse en el tercer piso pero irrumpió en el ala contigua, ginecología, donde permanecían madres que recién habían dado a luz, y enfermos.
    Con el mismo empuje, rompieron puertas y accedieron después a la sección de pediatría, donde seis niños se recuperaban de afecciones. Instantes después apareció el asesor presidencial Jaime Sánchez, ecuatoriano-venezolano, considerado la "sombra" de Correa: "¿Y el presidente?" preguntó, dominado por el temor.
    Con varias personas sólo acertamos a colarnos a la habitación 351 de la misma área, ginecología, donde un paciente se recuperaba de su dolencia y de los gases lacrimógenos.
    "¡No puedo respirar, no puedo respirar!", alertó con desesperación una colega, mientras intentábamos tranquilizarla, y también tranquilizarnos.
    En la oscuridad del cuarto, apareció otra figura que se identificó como "miembro del gabinete" de Correa, que respondió a mi pregunta: "¿qué quieren los policías?" "Las intenciones son derrocarle al presidente", contestó Carlos Viteri, director del ECORAE, institución de desarrollo de la Amazonía, región de mayor respaldo al ex presidente Lucio Gutiérrez, a quien el gobierno responsabilizó de la sublevación.
    En pediatría, los policías del GOE se agolparon en el corredor al encontrar las puertas de las habitaciones cerradas, dispuestos a ingresar al área de neonatología, donde estaba un bebé en una termocuna, relataron las enfermeras del área.
    "¡Hay niños!", les gritaron las enfermeras, plantadas frente a una puerta de acceso y aparentemente dispuestas a defender el lugar con sus cuerpos. Los uniformados, entonces, desistieron de avanzar, se lanzaron al piso y encendieron papeles para aliviar los efectos del gas, a pesar de la presencia de mangueras de oxígeno.
    Una de las enfermeras, de talla baja y unos 40 años, muy afectada por la situación, tomó no obstante resueltamente la silla de ruedas e introdujo a Correa a neonatología, por una entrada lateral, a un cuarto con este letrero: Cuidados Intensivos.
    Las balas continuaban resonando en los exteriores del complejo médico. Tres de ellas impactaron los vidrios del área de "niños sanos" y una en la de "cuidados intermedios", también donde estaban los recién nacidos.
    La sección de "aislamiento", donde estaba el bebé en su termocuna, no recibió impactos de bala, pero sí los gases y el estruendo sin fin.
    Pasaban los minutos y en la habitación 351 escuchamos gritos: "¡No dispare, no dispare!". ¿Eran los militares que rescataban a Correa, eran policías, leales, sublevados? Poco después, el grupo del GOE volvió a irrumpir en el pasillo de ginecología con grandes escudos rodeando a Correa, ya con máscara antigás.
    Avanzaron hasta una puerta que daba a unas gradas exteriores de emergencia y finalmente salieron, mientras las balas arreciaban, sin que nadie adentro pudiera saber si iban contra el mandatario o quienes intentaban salvarle la vida.
    Media hora más tarde, el presidente llegaba a salvo al Palacio de Gobierno, en el centro de la capital, y se dirigía a sus simpatizantes fervorosos.
    En la habitación 351 sólo permanecíamos el paciente y yo, mirando a Correa por Ecuador TV, el canal público, mientras la balacera todavía retumbaba en los exteriores. DFB

Santander, España.-

El Colegio de Enfermería arremete contra el SCS por quitar servicios en Valdecilla
http://www.eldiariomontanes.es/v/20101003/santander/destacados/colegio-enfermeria-arremete-contra-20101003.html
El organismo critica que los profesionales sean recolocados en quirófanos de especialidades sin formación adecuada
El Colegio Oficial de Enfermería de Cantabria arremetió contra los dirigentes del Servicio Cántabro de Salud (SCS) por las últimas medidas tomadas en Valdecilla. Les preocupa que los recortes económicos, debidos a la crisis, se centren siempre en lo mismo: «La eliminación de servicios, la falta o no renovación de los medios asistenciales y el recorte de plantilla».
El organismo también advierte de los peligros de no dar una formación adecuada al personal de enfermería de los quirófanos quienes, al haberse eliminado uno de los equipos del turno de noche, «se ven obligados a participar en operaciones de especialidades distintas a las que vienen desarrollando desde hace 10 o 15 años y para las que sí cuentan con la formación adecuada». Además de mostrar su apoyo a estos trabajadores, informaron que han remitido un escrito al consejero de Sanidad, Luis Truan, al gerente del SCS, José María Ostolaza y al del Hospital Valdecilla, José Luis Bilbao, para instarles a «que tomen las medidas tendentes a garantizar la formación requerida para los trabajadores de enfermería de los quirófanos del hospital».
La ausencia de esa formación específica, subrayaron, «puede ir en detrimento de la calidad asistencial y la seguridad de profesionales y pacientes y esto es algo que desde todas las instituciones se debe atajar». Los profesionales de Enfermería de Cantabria, «conocedores de nuestras obligaciones y responsabilidades, exigimos al SCS una formación adecuada y reglada, porque es un derecho y un deber».
Los trabajadores, «en un ejercicio de responsabilidad, conocedores de su obligación de formarse, lo que están exigiendo al SCS es un derecho y un deber legalmente previsto».
Desde su punto de vista, la situación financiera en la que se encuentra el SCS y, por tanto, todos sus centros hospitalarios y asistenciales, está provocando «que sus dirigentes nos regalen cada día una idea más peregrina que la del día anterior». Este hecho, continúan, «no sería preocupante si las decisiones afectasen a reorganizaciones del cuerpo directivo o de espacios físicos en los centros».
Sin embargo, «todas las medidas que se están tomando para reducir el déficit (por no hablar de posible quiebra) pasan por la eliminación de servicios, la falta o no renovación de los medios asistenciales y, últimamente, el recorte de plantilla». Recuerdan que el artículo 17 del Estatuto Marco reconoce como un «derecho individual la formación continuada, adecuada a la función desempeñada y al reconocimiento de su cualificación profesional en relación a dichas funciones». Por eso, «solicitamos que para desarrollar las nuevas competencias cuenten con un periodo formativo y de actualización de conocimientos exhaustivo, serio e individualizado».

Entre Ríos, Argentina.-

Recategorización para 72 enfermeros entrerrianos
http://www.aimdigital.com.ar/ver_noticias.php?id_nota=109185     
El ministro de Salud de la provincia, Ángel Giano, confirmó que mediante el decreto 3661/10 firmado por el gobernador, Sergio Urribarri se otorgó la recategorización de 72 agentes que se desempeñan en áreas de enfermería de distintos hospitales de la provincia. La ley de la carrera provincial de enfermería se sancionó en 2004.
   
“El personal de enfermería cumple un rol fundamental en el sistema de salud ya que brindan una atención de calidad y compromiso frente a situaciones críticas como la que pasamos en 2009 con la pandemia por la gripe A” manifestó el ministro de Salud, Ángel Giano, y sostuvo que “a la jerarquía que ha dado el gobernador mediante la creación del ministerio de Salud, desde esta cartera, se le suman estos hechos todos los día, como el que hoy informamos respecto a la firma del decreto 3661/10 que permite la recategorización de 70 agentes que se desempeñan en áreas de enfermería de distintos hospitales de la provincia. Estas acciones demuestran lo que hacemos diariamente para recuperar a la salud pública y fortalecer el sistema sanitario”.

Giano sostuvo además que "estamos superando un déficit estructural respecto al recurso humano en general, y en particular en enfermería, que venía de años" y afirmó que esta gestión "demuestra el trabajo constante para mejorar las condiciones laborales y en este caso de 72 enfermeros de los hospitales entrerrianos".

Y agregó: “el gobernador junto a todos quienes integramos el equipo de salud estamos permanentemente  pensando cómo solucionar los problemas que día a día surgen pero también dando respuestas a viejas demandas para sentar las bases de una política de estado en salud” sentenció el ministro y manifestó su deseo para que “cada vez sean menos los entrerrianos que deban concurrir a los hospitales porque estamos haciendo hincapié en la prevención de enfermedades con acciones en toda la Provincia, en las escuelas, donde también  promocionamos hábitos de vida saludables y educación de la salud”.

Alcances del decreto 3661
En el mismo se establecen la reubicación e incorporación a los tramos A y B de varios agentes pertenecientes a distintos establecimientos asistenciales de la provincia en función de la carrera provincial de enfermería. En la citada norma se expresa la reubicación en el tramo A de 60 agentes y la incorporación al mismo tramo de 7 enfermeros. También se incorporan tres personas al tramo B.

El decreto regulariza la situación del personal de enfermería de los hospitales San Martín, San Roque, Gerardo Domagk y Pascual Palma de Paraná; Delicia Concepción Masvernat de Concordia; Centenario de Gualeguaychú; Justo José de Urquiza de Concepción del Uruguay; San Antonio de Gualeguay; Santa Rosa de Villaguay; Santa Rosa de Chajarí; Fidanza de Colonia Ensayo; José María Miranda de Cerrito; Brage Villar de Hasenkamp; Martín Fierro de Hernández; Sagrado Corazón de Jesús de Basavilbaso; Francisco Castaldo de María Grande;  Liniers de Rosario del Tala; General Manuel Belgrano de Urdinarrain; Eva Duarte de Ceibas; Colonia de Salud Mental de Diamante y Justo José de Urquiza de Federal. Además se hace alusión a enfermeros que se desempeñan en los centros de salud Luis Maradey de Gualeguay; La Bianca de Concordia; Malvinas Argentinas de Paraná y Luis Gianotti de Oro Verde. 

Argentina.-

Llegar antes de tiempo
http://www.laprensa.com.ar/365743-Llegar-antes-de-tiempo.note.aspx

03.10.2010 | La falta de personal de enfermería y de profesionales sanitarios adecuadamente capacitados para la atención de niños prematuros son dos de los factores que contribuyen a elevar las cifras de mortalidad entre este grupo de pacientes. Comienza en el país la "Semana del Prematuro", una iniciativa que busca hacerle frente a la problemática.
Por Agustina Sucri

De los 700.000 nacimientos que se producen cada año en la Argentina, entre un 8 y un 10 por ciento corresponde a bebés prematuros, con menos de 2.500 gramos de peso. Y de los bebés que nacen con menos de 1.500 gramos, muere un 40%. Teniendo en cuenta que en los países desarrollados y en los buenos servicios de neonatología -tanto públicos como privados- el porcentaje de mortalidad de niños prematuros no supera el 15%, los expertos reclaman cambios en la atención sanitaria que permitan reducir la cantidad de muertes evitables.

En ese mismo sentido, más de 70 maternidades en todo el país celebrarán a partir de mañana la "Semana del Prematuro", un festejo -impulsado por Unicef- con el objetivo de informar a la comunidad sobre los derechos de los bebés y sus mamás frente a esta problemática que constituye en el país la principal causa de muerte en la infancia.

Los bebés prematuros son aquellos que nacen antes de las 37 semanas de edad gestacional, es decir que no completan las 40 semanas que duran los embarazos que llegan a término. Al no completar el ciclo, son recién nacidos que dejan el útero materno sin haber desarrollado plenamente el aparato respiratorio, son más vulnerables frente a los virus y suelen tener bajo peso: en casos extremos, no llegan a los 1.000 gramos.

Sobre las razones de la prematurez y las medidas necesarias para evitar un número considerable de muertes entre los bebés prematuros, dialogó con La Prensa el doctor Néstor Vain, vicepresidente de la Fundación para la Salud Materno Infantil (Fundasamin), una de las organizaciones que trabaja junto a Unicef en la iniciativa.

- ¿Cuáles pueden ser las causas de los nacimientos prematuros?

- En la mayoría de los casos, la causa del parto prematuro es desconocida. De todas formas, existen también causas conocidas: ciertas enfermedades de la mamá (como diabetes, hipertensión), o cuando las ecografías muestran que el bebé no está creciendo bien el médico puede decidir -si es riesgoso para el bebé seguir en la panza- interrumpir el embarazo. Otras veces, las infecciones pueden aumentar la frecuencia de nacimientos antes de tiempo y además hay factores sociales: sabemos que en el bajo medio social, en las mamás que están desnutridas o en aquellas que tienen el hábito de fumar o consumir ciertas drogas, se puede producir la interrupción del embarazo.

En tanto, en el alto medio social un posible factor de prematurez son los tratamientos de esterilidad, que muchas veces dan lugar a embarazos múltiples, los cuales más comúnmente generan un nacimiento antes de término.

- ¿Cuál es el tiempo de gestación mínima necesario para que el bebé pueda sobrevivir?

- En los países con los mejores resultados o en los centros con mejores resultados de nuestro país, el "límite de la viabilidad", es decir lo más chiquito que podría ser para sobrevivir, es cuando tiene entre 23 y 24 semanas de gestación. Esto no quiere decir que las posibilidades sean enormes ni que a los chicos que nacen con ese tiempo de embarazo les vaya súper bien. Al contrario, no es ideal, pero existen chicos que sobreviven. En los lugares con mejores posibilidades, sobrevive un 35 a un 40% de los bebés que nacen con ese tiempo de embarazo y, a medida que pasa una semana más, la posibilidad de supervivencia va aumentando. En los chicos que tienen más de 26 semanas, la sobrevida supera el 90 por ciento.

- ¿Cuáles son los cuidados básicos que deben recibir los bebés prematuros?

- Siempre se fantasea con que lo principal es el equipamiento o la estructura del hospital. El hospital tiene que tener una estructura básica para poder atender porque los chicos necesitan que se les saquen radiografías, que se le hagan análisis, un buen banco de sangre, hemoterapia, un buen laboratorio y también tiene que haber un equipamiento esencial -incubadoras, respiradores, etcétera-. Pero lo más importante y lo que marca la diferencia en términos de las posibilidades de estos bebés es la cantidad y calidad del recurso humano. Porque si tengo la infraestructura y el equipamiento pero tengo una enfermera para atender a 15 chicos, no voy a tener posibilidades de darle a los chicos más chiquitos y más enfermos todo lo que necesitan para sobrevivir. Si bien hay progresos en equipamiento, el mayor progreso de la neonatología es el conocimiento que los médicos y enfermeras tenemos de cómo hay que cuidar a estos chicos y estar alerta ante cada señal que nos dan sobre sus necesidades.

DISTINTAS REALIDADES

- ¿Es justamente en materia de recursos humanos que el sistema sanitario argentino presenta falencias?

- En toda Latinoamérica hay mucha diferencia de un país a otro y dentro de nuestro país hay una problemática a la que llamo "de los promedios". En la Argentina la mortalidad de todos los recién nacidos es de algo menos que el 9 por mil. Pero esto mezcla el 5 por mil de la Ciudad de Buenos Aires con el 15 por mil de la provincia de Formosa; incluso dentro de la Ciudad de Buenos Aires no es la misma realidad de un lado de la calle que del otro.

Esto tiene que ver con la estructura de las instituciones, ya sean públicas o privadas: cuando hay una buena cantidad de profesionales que está atendiendo a los chicos y están bien formados, es una cosa; ahora si el mismo médico o la misma enfermera tiene que correr de un lado a otro para poder atender, las posibilidades del bebé no son las mismas. En 2008 hubo un reconocimiento público de la necesidad de personal de enfermería y el intento de formar gente en este área ya lleva un tiempo, pero hay mucho por hacer.

- ¿De qué forma se trabaja en la capacitación de profesionales para la atención de prematuros?

- Unicef junto con el Ministerio de Salud de la Nación, el grupo médico de neonatología del Hospital Garrahan, y Fundasamin estamos trabajando, yendo al interior del país, a hospitales muy pobres o con una estructura limitada pero con muchos nacimientos, a entrenar el recurso humano. Vamos a trabajar con ellos. Van dos enfermeras con un médico neonatólogo, en algunos casos cuando obstetricia es un problema llevamos un médico obstetra y durante una semana o cuatro días trabajamos al lado de ellos a toda hora, ocupándonos de que vean cómo se debe cuidar a estos recién nacidos. Hacemos un trabajo de capacitación en terreno. Pero esto tampoco es suficiente si no va unido a una decisión política de nombrar a la cantidad de gente que se necesita y de pagarle un ingreso que le permita trabajar de eso, porque sino nosotros formamos vanamente a la gente y la gente se va a hacer otra cosa.

ESTRUCTURA IDEAL

- ¿Cuántas personas se necesitan para atender correctamente a un bebé prematuro y cuántas son las que trabajan en la mayoría de los hospitales y sanatorios?

- En una estructura ideal, un chiquito que nace prematuro muy temprano, por ejemplo al final del sexto mes (27 semanas), con un promedio de un kilo de peso y tiene dificultad para respirar, requiere una medicación especial y luego requiere el respirador, necesita una enfermera todo el tiempo para cuidarlo. Una para él. Y si en algún momento está muy mal, necesita dos. Por supuesto, que tiene que haber un médico cerca, no exclusivo, pero cerca y cuando se lo necesita, también exclusivo.

Luego, a medida que el chico se va descomplejizando -es decir, que le puedo sacar el respirador, que está dentro del respirador pero está muy estable-, es necesaria una enfermera cada dos bebés. Y cuando el chico está fuera de la terapia intensiva, en las etapas que llamamos de cuidado intermedio, necesitamos una enfermera cada cuatro bebés. En el período de puro crecimiento, uno cada seis.

La realidad marca que este ideal se cumple poco, porque hay escaso recurso humano entrenado. Se calcula que en nuestro país faltan alrededor de 5.000 enfermeros y enfermeras entrenados en neonatología. Se está trabajando en formarlas, pero es un problema muy complejo.

- ¿Qué otros factores aumentan la tasa de mortalidad de bebés prematuros?

- Otro de los problemas es el lugar donde nacen. Nuestro país ocupa un territorio muy extendido, poco poblado, y muchas veces los bebés prematuros no tienen demasiados problemas pero nacen en hospitales pequeños que están a mucha distancia del hospital regional. Entonces hay que trasladarlos 200 ó 300 kilómetros para que reciban atención y eso hace que se separe de la mamá, que ésta no lo pueda alimentar a pecho, y quizás la mamá no tiene plata para tomar un colectivo para ir a verlo o tiene cinco hijos más... de modo que la distancia puede ser un factor perjudicial para la salud del prematuro.

En ese sentido, se están haciendo planes desde el departamento de Maternidad e Infancia y se está tratando de lograr una "regionalización", es decir que los bebés prematuros de más riesgo nazcan en menos número de lugares, para que tengan una estructura adecuada y se los pueda atender. No obstante, en un país tan extendido como el nuestro, no es algo sencillo de resolver.

En estos últimos años se está tomando más conciencia sobre estos cambios necesarios y de ahí la importancia de la "Semana del Prematuro" para concientizar a toda la sociedad.

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