30 ene. 2011

Palma, España.-

La Audiencia reconoce por primera vez que los sanitarios son autoridad
La sentencia condena por un delito de atentado al amigo de un paciente que agredió a un enfermero de Son Dureta porque se quejaba de que el médico tardaba mucho en atenderle
http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2011/01/26/audiencia-reconoce-primera-vez-sanitarios-son-autoridad/639691.html


Imagen de una manifestación contra las agresiones producidas en la sanidad pública de Balears.

J. FRANCISCO MESTRE. PALMA La Audiencia de Palma ha avalado, con su primera sentencia, que el personal sanitario público de Baleares, con independencia de que sea fijo o eventual, cuenta con la condición de autoridad. Esta sentencia supone que toda agresión a un empleado sanitario será considerada un atentado, con las correspondientes sanciones que señala el Código Penal. En este caso el acusado ha sido condenado a seis meses de prisión, una pena muy superior al tratarse de una agresión a una autoridad.
El tribunal de la Sección Segunda confirma una primera sentencia que dictó la juez del juzgado de lo Penal número 2 de Palma quien ya estableció la condición de autoridad del personal sanitario.
La Audiencia analiza unos hechos que ocurrieron en la tarde del día 14 de noviembre de 2008 en el hospital de Son Dureta. Ese día un joven, que no tenía antecedentes penales, se desplazó al hospital público para visitar a un amigo que estaba ingresado. En concreto, el enfermo ocupaba una cama de la habitación número 208 de Son Dureta.
Según explica el juez, al entrar en la habitación el acusado descubrió que su amigo enfermo estaba manteniendo una discusión con un enfermero del hospital. No pudo tener el joven ninguna duda de que su amigo se peleaba con un trabajador del centro, entre otras cosas, porque iba vestido con el correspondiente uniforme sanitario.
La discusión estaba motivada porque el enfermo pedía que le visitara un médico y se lo estaba exigiendo al enfermero. El sanitario le contestó que no podía ir a buscar al médico y que su función se limitaba a enviarle un busca para que acudiera a la llamada. Toda esta conversación se mantuvo en tono de discusión, que fue presenciada por el amigo del paciente.
Según el tribunal, el acusado se situó detrás del enfermero. Por la espalda, sin mediar palabra alguna y "con ánimo de menoscabar su autoridad", propinó un manotazo en la nuca a la víctima. El joven enfermero reaccionó saliendo corriendo de la habitación y pidiendo que alguien le ayudara.
La agresión que sufrió tuvo consecuencias graves. El enfermero padeció un esguince cervical, artritis traumática en el hombro izquierdo y, sobre todo, ansiedad. Tuvo que ser asistido por un médico y permaneció tres semanas de baja laboral. Por esta agresión, que el tribunal encaja en el delito de atentado, el autor tendrá que cumplir seis meses de cárcel e indemnizar al enfermero con 580 euros por las lesiones.

Fijo o contratado
El juez de la Audiencia, Diego Gómez Reino, señala en su razonamiento que la condición de autoridad del personal que trabaja en la sanidad pública (no privada) no puede ponerse en duda, y aclara que no afecta si el sanitario es un contratado eventual o fijo. El juez se basa en la sentencia del Tribunal Supremo que ya ha calificado como delito de atentado las agresiones cometidas a médicos y enfermeras de la Seguridad Social que prestan sus servicios en la sanidad pública que, aunque interinos o contratados, tienen la condición de funcionarios. En este sentido, el magistrado indica que el concepto penal de funcionario radica, "no tanto en que el sujeto haya adquirido la condición de empleado público, sino que participe o realice tales funciones, ya lo sea como contratado o interino". El juez dice que el enfermero, pese a que estaba contratado, contaba con los mismos derechos y obligaciones que los que tendría un sanitario con plaza en propiedad en el servicio público de salud.

Catamarca, Argentina.-

Solicitan la presencia de policías en los nocosomios
Paro de 48 horas para pedir mayor seguridad en los centros de salud
La agresión a profesionales de la Salud tras la muerte de un joven de 19 años, derivó en la convocatoria a medidas de fuerza para la semana próxima.
http://www.elesquiu.com/notas/2011/1/29/sociedad-188668.asp

El fallecimiento del joven Valactkevicnis, de 19 años, desencadenó una violenta reacción de su familia, y personal del Hospital San Juan Bautista fue seriamente agredido.
A partir del incidente, todo el sector Salud convocó a un paro de 48 horas para el martes y miércoles de la semana próxima, medida resuelta por los profesionales por la inseguridad que padecen en los nosocomios provinciales.
La Asociación de Profesionales de la Salud pidió la adhesión del Círculo Médico y reclamó que lo ocurrido no quede como un hecho más.
La medida fue consensuada el jueves por la noche. Médicos, enfermeras, administrativos y demás personal solicitaron a la ASPROSCA medidas de fuerza. “La gente quiere policías en los nosocomios, porque el personal de seguridad privada es simbólico, no tienen poder de policía y no puede actuar. El personal quiere policías o personal de seguridad con autoridad” aseguró Julio Sánchez.
Agregó que el pedido es puntual, “queremos policías de la provincia en los hospitales, no queremos más golpes a médicos, enfermeros... estamos cansados de tanta falta de respeto de la gente, no puede ser que después de cirugías, guardias, y salvar vidas tengamos que soportar agresiones verbales y físicas”.
Por su parte, el referente de la Asociación Dr. Gustavo Perea, manifestó que “desde el hecho puntual que sucedió, las autoridades se lavaron las manos, no fueron, no apoyaron y no enviaron policías. Las enfermeras no quieren atender: seis puntos le hicieron al enfermero durante la gresca”.
Por la situación, los miembros de la asociación solicitaron al Círculo Médico la adhesión e intervención ante el pedido, y apoyo a las medidas que realizan, teniendo en cuenta que a nivel país la agresión hacia el personal de salud va en aumento.

Juicio al estado

Ayer, los afectados por la violenta reacción de los familiares del joven fallecido se asesoraron legalmente para saber cómo deben actuar en estos casos.
Trascendió que los abogados les indicaron que deben hacerle juicio al Estado, ya que es quien debe brindarles seguridad en el ámbito laboral en donde se desempeñan.
Los damnificados son personal de seguridad, el Jefe de la Unidad de Guardia, Hugo Pacheco, y un enfermero de apellido Rojas, quien recibió seis puntos de sutura por un corte producto de una patada en al cabeza por parte de familiares del joven asesinado de una puñalada.

La Pampa, Argentina.-

Anita Dotti: vocación y servicio
http://www.laarena.com.ar/la_ciudad-anita_dotti__vocacion_y_servicio-57424-115.html
Con 93 años, una de las primeras enfermeras de la ciudad cuenta parte de su vida y revive la Santa Rosa del año '30. Desde la responsabilidad de la profesión hasta los roces con las Damas de Beneficencia
Suena a diminutivo, pero Anita es su nombre, tal y como figura en el documento. Y su apellido es Dotti, pero ella no se acostumbra y sigue presentándose como Vagge.
Es Anita Dotti de Vagge, enfermera. Una mujer menuda, de pelo blanco sin retocar, que habla con ganas, se ríe con gusto, y recuerda sin libreto. Tiene 93 años y, según dice, coloca inyecciones sin que le tiemble el pulso.
Anita mira fijo, eleva la voz cuando hace falta, se queja de los nuevos tiempos sin nostalgia del pasado, y hasta deja caer algún insulto al pasar, que sin embargo no desentona con su hablar correcto y su figura de abuelita de cuento infantil.
La mujer es enfermera de alma y vivió un pedazo de los comienzos de esa actividad en Santa Rosa: junto a su marido estuvo diez años a cargo de único hospital de la ciudad hasta la década del '30, que funcionaba en un pequeño edificio ubicado en cercanías de lo que hoy es el Cuarto Cuerpo de Ejército.
Eran otras épocas, de vientos que acumulaban tierra en los alambrados y miseria (casi) generalizada, cuando un hospital de niños funcionaba más como hogar de chicos desnutridos y las damas de beneficencia definían a quien y cómo se atendía. Y Anita lo recuerda bien.
"La noche que llegamos desde Ataliva, nueve días después de casarnos, la presidenta de las Damas de Beneficencia nos mostró la piecita en la que íbamos a vivir, las dos salas de enfermos, la cocina y... ay que mugre que había. También nos presentó a la cocinera y al resto del personal con la aclaración de que ellos comían en la cocina y nosotros en el comedor. Pero después decidimos comer juntos - ¡por el amor de Dios! - todos éramos pobres. Pero ese día, viendo lo que era el hospitalito, mi marido me miró y me dijo, 'si tuviese 10 pesos en el bolsillo, ya nos vamos a la m...".
Pero se quedaron diez años, en los que consiguieron cambiar el piso y poner baldosas, arreglar los techos que se llovían a mares, y acomodar en general el lugar para hacerlo habitable y funcional. También aprendió Anita a ser enfermera, porque como encargados del lugar, junto a su esposo, tenían que cumplir prácticamente todos los roles.
Desde esa experiencia, ella dice ser una de las mejores enfermera de Santa Rosa - y zona de influencia -, actividad que abrazó y no dejó en toda su larga vida.
Tras el cierre del hospitalito, le propusieron al joven matrimonio pasar al recién inaugurado Lucio Molas; pero hubo una oferta mejor que los convenció: la Policía territoriana abría para la misma época una enfermería - en el sitio donde hoy funciona la Jefatura de Policía - y allí quedó a cargo su esposo Pedro. Anita siguió ejerciendo particular.
"En aquél tiempo los milicos andaban a caballo. Y a la noche, cuando yo tenía que ir a cuidar a algún enfermo, el policía que estaba de parada me decía 'señora vaya tranquila que nosotros la cuidamos' y le tocaba el silbato al otro milico que estaba a cuatro o cinco cuadras, y cuando yo llegaba ahí, este otro tocaba el silbato para que sepa el siguiente. A mi me veías a cualquier hora, caminando por esos senderitos desolados, a la 1, a las 2 y hasta las 3 de la mañana..."
- ¿Eran épocas complicadas para andar por ahí?
- Para nada. Nadie te decía nada, no te molestaban. Todo el mundo te respetaba.
- Como ahora...
- (Sonríe meneando la cabeza) Hoy cruzás la calle y cualquier pibe te dice cualquier cosa. Por eso salgo poco.
Pero los recuerdos de Anita se agolpan en aquellos diez años en que estuvieron a cargo del "hospitalito", como le llama. Con dos salitas para enfermos, en su mayoría niños y algunos pocos adultos, y el rígido control de la presidenta de la sociedad de beneficencia.
"Hacíamos de todo, y con los 100 pesos que nos daban, teníamos que mantenerlo. Desde comprar las cosas para la comida hasta comprar y arreglar la ropa y las sábanas. Estar siempre atentos a las necesidades de los enfermos y si algún familiar se quedaba a cuidarlos, igual nos llamaban, a cualquier hora, y ahí teníamos que estar nosotros", narra la mujer.
Y cuenta: "Podían ser las 4 de la mañana y si avisaba el doctor, había que salir urgente a preparar la sala de operaciones con los elementos y la ropa blanca, y al mismo tiempo alistar al enfermo, porque el doctor venía, operaba y se iba. No había anestesiólogo, como ahora, y éramos nosotros los que le dábamos el éter: se lo agarraba de acá [Anita hace la mímica: se toma los pelos de la nuca, tira la cabeza hacia atrás y se pone la otra mano en la boca] y al final éramos nosotros los que terminábamos respirando más éter". Y ríe a carcajadas esta enfermera de 93 años.
También recuerda con gusto y respeto a los médicos de entonces: "Tapia, Garmendia y estaba el doctor González, que vino de Acha, hombre de a caballo que se iba en sulky hasta la tribu de los indios para atenderlos".
Cuando se pone seria, y hasta se enoja, es al hablar de las Damas de Beneficencia: "Eran todas de nariz parada, 'esposas de', y la peor de todas era la presidenta, mujer del Jefe del Banco, que venía, lo miraba todo y te mandoneaba. Siempre criticaba pero no sabía nada", cuenta.
Pero ni Anita ni su marido eran sumisos ante la señoras de la alta sociedad. "Cuando venía la presidenta, iba hasta la enfermería a contar las sábanas una por una. Tenía que haber 30, todas numeradas, pero estaban viejas y remendadas y algunas veces se las robaban los propios pacientes, que por la miseria que había se las llevaban. La cosa es que ella inspeccionaba para asegurarse que no falten. Y si faltaban, yo agarraba un trapo cualquiera, blanco, y le bordaba el número faltante; lo doblaba un poquito como las otras sábanas y la presidenta no se daba cuanta. Hecha la ley hecha la trampa".
Y otra argucia que supo emplear por aquellas épocas, difíciles para la mayoría: "Cuando esta señora se daba cuenta que veía siempre las mismas caritas, con aires de entendida decía 'cómo puede ser que estos chicos estén hace tanto tiempo acá' y yo le salía con que tenían fiebre o les faltaba calcio. Mentira, los teníamos ahí para que comieran, porque estaban muertos de hambre pobrecitos".
- ¿Siempre trabajando Anita?
- Toda la vida. Y ahora, así como me ve, yo pongo una inyección y ni se siente. Algunos doctores me mandan a sus pacientes porque saben que a la persona la siento un rato, la converso, y así se tranquiliza. Hasta tengo clientes de Doblas que no quieren atenderse con otra enfermera. Igual, ya no trabajo tanto, porque mi nieta no quiere, pero si bien la plata no me falta, tampoco me sobra...
- ¿Qué hace falta para ser enfermera?
- Tener mucha vocación, porque si no se fracasa. No cualquiera es enfermero, hay que saber tratar a las personas en condiciones difíciles y contener no sólo al enfermo sino también a los familiares. Uno a veces es también el hombro en el que te lloran sus problemas.
- ¿Piensa seguir ejerciendo?
- Desde mi casa y como un deporte, para que no me saquen la jeringa; porque el día que a mi me saquen la jeringa....

Repaso histórico.
El Hospital de Beneficencia fue por años el único centro con capacidad de internación de Santa Rosa. En 1909, casi ocho años antes que naciera Anita, ya contaba con 30 camas y brindaba asistencia no sólo a la ciudad sino también a la campaña y alrededores. Funcionaba en una pequeña construcción sobre lo que hoy es la calle Raúl B. Díaz, en cercanías del terreno que ocupa el Cuarto Cuerpo de Ejército.
Uno de los nombres ilustres que pasaron por esas salas es el del doctor José Ramón Oliver, que fue su director entre 1902 y 1913.
Ese año, Oliver pasó a la recién inaugurada Asistencia Pública, otro centro con capacidad de internación - aunque mínima - que funcionó en paralelo con el Hospital de Beneficencia. Hasta entonces, el Territorio de La Pampa contó con sólo un médico de la gobernación como funcionario sanitario oficial.
Para cubrir el déficit en materia sanitaria, desde el gobierno nacional se propuso tempranamente fundar hospitales en las nuevas áreas pobladas, entre ellas, Chaco, Río Negro y La Pampa. Para el caso de Santa Rosa, se pensó en destinar a ese fin unos terrenos donados por Tomás Mason, pero pasaron los años sin que el proyecto se concrete. Finalmente, las tierras del fundador de la ciudad fueron destinadas a la cárcel.
Recién en el año 1938 se inauguraría el Hospital Regional (Lucio Molas), que funciona hasta el día de hoy.

Dedicación.
"Los maestros de escuela de hoy no son como los de antes, ya no hay dedicación por la tarea que uno hace. Y eso también se da con los enfermeros. A vos antes te tocaban el timbre y estabas parada al lado del enfermo, para lo que necesite, ahora en cambio pagás lo que no tenés y ni siquiera te atienden como deben. Ni en el sanatorio ni el hospital. Igual, hace mucho que no voy al (Lucio) Molas pero tengo gente conocida que me dice que en el Hospital te atienden mejor". Textual, de Anita Dotti.

Galicia, España.-

CURSO 
Las agresiones llevan al personal sanitario a clases de autodefensa
Enfermeros gallegos aprenden el sistema usado por las fuerzas israelíes
http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2011/01/29/0003_201101G29P11991.htm


Una veintena de enfermeros asistieron ayer a unas clases de autodefensa en Ames.

Se llama Krav Magá y es el sistema oficial de lucha y defensa personal usado por las fuerzas de defensa y seguridad israelíes. Claro que puede utilizarse en el ámbito militar o policial, pero también en el civil. Ayer, en el gimnasio Squash, de Ames, una veintena de enfermeros asistieron a un curso de este tipo de defensa personal organizado por el sindicato Satse.

Felipe Meana, el monitor, aconseja a sus alumnas y alumnos. «Sé que os da grima, pero se trata de elegir: o que te dé un bofetón y te tire al suelo, o que a él le moleste un poco». Meana está explicando cómo evitar que un paciente o familiar agreda a un sanitario aplicando una técnica defensiva y sin que haya una respuesta violenta por parte del enfermero. «Son técnicas de prevención para esquivar el golpe. El escapismo es otra solución», explican desde Satse, que ya ha organizado otros seminarios en Galicia.

«El objetivo es apartarlo», dice Meana. Mientras, los asistentes practican en parejas. ¿La técnica? Cuando el agresor agarra de la bata al sanitario, alejarse lo suficiente, agarrar por el pulgar al usuario, presionar para que suelte la prenda mientras con la otra mano se trata de esquivar un posible intento de golpe. Isabel, enfermera de quirófano, no ha tenido malas experiencias «pero é que nunca sabes en que situación vas estar». Sus compañeras de planta sí han recibido insultos y amenazas, pero no golpes. «El otro día un paciente con síndrome de abstinencia de alcohol y escayolado empezó a escaparse y amenazar a todos. Lo que sueles hacer es llamar a seguridad».

En Galicia la mayoría de los incidentes son verbales o gestuales, con más incidencia en atención primaria y puntos de atención continuada. Los médicos, y casi siempre mujeres, son los colectivos más afectados, aunque los últimos datos de la Consellería de Sanidade del 2009 registran un descenso de un 41% de los incidentes, pasando de 317 a 188 en un año.

Chubut, Argentina.-

ATE CONVOCO A UNA ASAMBLEA. LOS DELEGADOS AFIRMAN QUE “MAS QUE POLICIA HACEN FALTA ENFERMEROS”
http://www.elpatagonico.net/index.php?item=nota&idn=91354&ref=hoy
El personal del Hospital está en contra de la disponibilidad horaria
Los trabajadores de la Asociación de Trabajadores del Estado se reunirán en asamblea mañana al mediodía en el Hospital Regional. El tema central será el sistema de disponibilidad horaria que comenzará a regir en los próximos días. Afirmaron que “más que seguridad, en el Hospital hacen falta más enfermeros, porque si es por las condiciones en las que prestamos nuestro trabajo necesitamos policías por cada sector”.

La semana pasada la Dirección del Hospital Regional y el gremio Unión Personal Civil de la Nación anunciaron que se implementaría un servicio de vigilancia permanente a cargo de la policía provincial.

La medida se tomó después de que un paciente le pegara “un cabezazo” a una extraccionista del laboratorio, que reclamaba un turno. El agresor también golpeó a un enfermero de turno.

Sobre esta medida, la delegada de los trabajadores del gremio ATE, Gladys Sandoval, sostuvo que “más allá de los reales problemas de seguridad, las autoridades deberían hablar también de la falta de enfermeros”.

En este marco indicó que mañana se desarrollará una asamblea para analizar un sistema que “precariza más a los enfermeros”. “Si es así tendrán que poner personal policial en todos los servicios, pero el tema es ver cómo estamos nosotros trabajando porque falta personal y por eso no se puede atender como corresponde”, afirmó.

RECLAMOS

Luego agregó que entre los temas que se abordarán mañana se encuentra la necesidad de adelantar el pago del incremento salarial dispuesto para marzo, además de la aplicación de un sistema de distribución de las horas de servicio.

“Esto se va a implementar en estos días y para nosotros no viene a solucionar nada sino a agravar la falta de recurso humano del sector de enfermería que hay en el hospital”, indicó Sandoval.

Cabe recordar que el secretario general de Ate, Omar Navarro, dijo sobre este sistema que  es una forma de “someter a un horario extorsivo, con bajas  remuneraciones” al personal de enfermería.

Agregó también que el pase a planta permanente de los enfermeros “no se hace a un paso acelerado por lo que la precarización salarial sigue siendo un grave problema”. “Los que egresan de las escuelas de enfermería tienen dificultades para entrar en los hospitales porque la administración de los nosocomios son arcaicas y lleva meses una simple adscripción de un hospital a otro”, agregó.

CON 2.000 PESOS

La conducción provincial anunció la semana pasada que reclamará el pedido de adelantamiento del pago de la actualización comprometida por provincia, a fines del año pasado.

Carlos Coustet dijo que  le solicitarán al Ejecutivo provincial que efectivice el incremento del 20% a partir de marzo y no en dos cuotas como se anunciara oportunamente. “Consideramos que la inflación se va a comer ese 10% que nos prometen pagar después de la primer cuota, para nosotros se debe pagar todo junto porque para algunos significan 150 pesos al bolsillo del trabajador”, admitió el dirigente gremial.

El integrante de la mesa de conducción reconoció que “ATE no está de acuerdo con la postura del Gobierno y pretendemos en la próxima semana comenzar a discutir la posibilidad concreta que estamos solicitando”.

Coustet adelantó que “la comisión directiva se reunirá para evaluar la situación que se nos presenta y analizar los pasos a seguir porque tenemos un reclamo muy fuerte de nuestras bases”.

Recordó también que en la actualidad “tenemos una cantidad muy importante de trabajadores que se ubican con sueldos de dos mil pesos de bolsillo. Cuando hablamos del 20% es otra dimensión, ya que no perciben 5 mil o 6 mil pesos”.

Salta, Argentina.-

Las inscripciones son hasta el 11 de febrero
Concurrencias de enfermería en el Materno Infantil

http://www.radiosalta.com/detalle_noticias.php?id_contenidos=820 
Se encuentran abiertas las inscripciones para realizar concurrencias en enfermería en el Hospital Público Materno Infantil. La convocatoria es hasta el 11 de febrero y la concurrencia iniciará el 1º de marzo.
Las áreas a cubrir son: Neonatología, seis meses; Pediatría, cinco meses y Terapia Intensiva Pediátrica, tres meses.

La concurrencia comenzará el 1º de marzo y los aspirantes deben ser argentinos nativos o por opción; estar inscriptos en el Colegio de Enfermeros de la provincia; presentar nota dirigida a la gerencia del HPMI donde solicita su inscripción como postulante. Además tienen que adjuntar su currículum vitae actualizado, fotocopia de DNI y Matrícula Profesional del Colegio de Enfermeros.

Los interesados deben presentar la documentación en Recursos Humanos del hospital, en Sarmiento 1301, hasta el 11 de febrero.

Día a día realizamos nuestras tareas con el mayor grado de conciencia

Sabemos lo que significa y nos sentimos parte del sistema de salud, a la que dedicamos todo nuestro esfuerzo. Día a día realizamos nuestra...