27 feb. 2012

Los enfermeros convocan la tercera jornada sin el 'solape de jornada'

Los enfermeros convocan la tercera jornada sin el 'solape de jornada'
El sindicato informará a los enfermeros sobre el documento presentado por Sanidad y que asegura contempla "medidas de recorte
leonoticias.com       27/02/2012
El sindicato de enfermería, Satse de Castilla y León, ha convocado para este martes la tercera jornada sin el denominado 'solape de jornada', el tiempo que dedican cada día para informar a sus compañeros de las incidencias en el cambio de turno. Además, celebrará asambleas en los centros sanitarios de la Comunidad para informar del documento que este lunes les ha presentado la Consejería de Sanidad con "medidas de recorte", según informó hoy en un comunicado.

Asimismo, aprovechará este tercer día sin 'solape de jornada' para informar a los enfermeros de las propuestas que hoy haga la Consejería de Sanidad en la Mesa Sectorial de Sanidad, al tiempo que este sindicato informará a los enfermeros de si el Gobierno autonómico acepta o no las reivindicaciones que realiza la enfermería. Al mismo tiempo, dará a conocer si mantiene las medidas de presión para lograr que la Junta sea sensible a estas reivindicaciones.

Entre esas reivindicaciones está el reconocimiento del tiempo que diariamente dedican los profesionales de enfermería a dar el cambio de turno a sus compañeros, entre 15 y 30 minutos diarios, y que supone que las enfermeras ya realicen las 37,5 horas semanales que ahora quiere implantar el Gobierno de la Comunidad. Por ello, ya ha convocado varias concentraciones, al tiempo que, a petición del sindicato, un notario está certificando también en varios centros hospitalarios el tiempo que dedican los profesionales de enfermería a dar el cambio de turno.

En las dos jornadas anteriores sin 'solape de jornada', los días 14 y 21 de febrero pasados, el sindicato aseguró que obtuvo un "amplio" respaldo de las enfermeras de los centros hospitalarios de Castilla y León.  

Poesía de hospital

Poesía de hospital

En La insuficiencia, Pablo Chacón narra con precisión y laconismo la experiencia de una internación a raíz de una insuficiencia cardíaca. Dolor y reflexión en un relato tan atípico como poético.

 Por Mariano Dorr

El libro se abre con una dedicatoria a los cirujanos, enfermeros, médicos, residentes y anestesistas del Hospital Argerich. Como epígrafe aparece una cita de Gilles Deleuze: "El tiempo pone la verdad en crisis". Lo que sigue es un breve relato sobre la experiencia hospitalaria de un hombre adulto con insuficiencia cardíaca congénita. A medida que pasan las horas, entre análisis, visitas, extracciones de sangre, complicaciones, etc., el individuo hospitalizado va despojándose de toda identidad, casi olvidándose de sí, completamente harto: "No se acuerda con quién habló, cuántas veces lo midieron, evaluaron, controlaron. No se acuerda cuántos ni quiénes fueron a verlo, ni qué dijo, ni por qué dijo lo que dijo". Como señala Luis Gusmán en la contratapa, el lenguaje cotidiano del paciente –y con el lenguaje, todo su mundo– se medicaliza. La muerte se acerca (y se aleja) con un vocabulario específico: "hipoquinesia difusa", "deterioro severo de la función sistólica", "válvula aórtica bicúspide con área de dos centímetros e insuficiencia".

La espera también es enferma. En la cama de enfrente "depositan" a un hombre de edad con un pie vendado, se acerca un médico y comenta que hay que cortar la pierna debajo de la rodilla: "El médico se va; menos la víctima, todos lloran. Al rato, cuando vienen a buscarlo, el hijo de puta mortifica: 'La próxima vez, cuando vea que tiene todo podrido, venga antes al hospital'".

El ambiente que describe Pablo Chacón nada tiene que ver con el mundo de las series norteamericanas de hospital. No hay amores ni doctores sobresalientes, apenas un asomo de piedad en alguna enfermera. La mayoría de ellas son identificadas por el paciente como "las muertitas" que van y vienen por los pasillos: "Aparecen, prenden la luz, una, dos, retan al viejo, lo limpian con gasas, se ríen, lo humillan, lo dejan en bolas, lo dejan llorar, cambian las sábanas, los pañales, con una lentitud que exaspera, lo empujan al baño". Ni enfermos ni enfermeros desean estar allí, es una extraña fuerza la que los arrastra a unos y a otros.

El hospitalizado de Chacón pierde peso llorando. Durante horas y horas caen las lágrimas, quizás involuntariamente. En realidad no sabe si está llorando o no, pero entre lágrima y lágrima pierde dos litros de agua en un día. Va desapareciendo, encogiéndose, abandonándose. La exposición es total y la invasión, multitudinaria. Sin embargo, eso mismo es sobrevivir en el hospital, en medio de ensoñaciones y pesadillas, mientras va convirtiéndose en otra cosa, en lo que –en todo caso– su cuerpo pueda convertirse. Chacón deja un espacio en blanco entre párrafo y párrafo, como si el narrador hiciese un esfuerzo por respirar. Pero la escritura es hospitalaria; acompaña y obliga al lector a acompañar al enfermo en el proceso mismo de volverse otro: "El ya no es más él. Es otro. Era otro. Y morirá otro".

Hay un efecto paradójico en la lectura de La insuficiencia porque, a pesar de que se lee tan rápido, el rumiar de ese vocabulario médico sigue impregnándose y como yuxtaponiéndose página a página, haciendo de esos breves fragmentos un solo lamento. Un quejido doloroso y bien escrito –contiene poesía de hospital– sostenido en la impotencia de quien todavía sigue con vid

Ofrecen oportunidades de empleo para profesionales de enfermería en el Reino Unido

Ofrecen oportunidades de empleo para profesionales de enfermería en el Reino Unido

A través de la red Eures, una empresa ha colocado un anuncio para buscar enfermeros/as que estén dispuestos a trabajar en los hospitales del Reino Unido. Este es uno de los países que ya reclamaba a estos profesionales antes de la crisis y supone una oportunidad para quienes no encuentran trabajo en España ahora mismo. Solicitan un año de experiencia como mínimo y lógicamente inglés aunque la convocatoria no lo especifica claramente.

27/02/2012 | Portalparados.es

Según este anuncio, la empresa que oferta trabajo se llama HCL Noursing y ofrecen contrato indefinido a tiempo completo con un salario que puede oscilar entre las 14,50 y las 24 libras esterlinas por hora, o lo que es lo mismo, entre 17 y 28 euros a la hora.

Además buscan personal de enfermería especializado en medicina general, pediatría, de emergencias y cuidados intensivos.

Los interesados debéis enviar un correo electrónico a tim.shaw@hclplc.com y ver el anuncio en Eures a través de esta web.

 

 

Un hospital sueco busca nuevas "enfermeras atractivas como las de la tele"

Un hospital de Estocolmo (Suecia) ha publicado un anuncio en el que pide enfermeras motivadas, profesionales y con sentido del humor, y que, "por supuesto, atractivas como las de las series de la televisión" para trabajar este verano en el servicio de urgencias. Por su parte, Jörgen Andersson, responsable de la enfermería del hospital, ha informado a los medios locales que el anuncio no es más que una campaña de publicidad y que realmente buscan "contratar a enfermeras competentes" y "que fue escrito (el anuncio) para llamar la atención de la gente". Incluso, según ha asegurado Jörgen Andersson, no es necesario adjuntar una foto de carné al curriculum.

Más de un centenar de estudiantes de enfermería realizarán

Más de un centenar de estudiantes de enfermería realizarán sus prácticas en el hospital Torrecárdenas

La dirección del centro ha realizado un año más el acto de acogida con los estudiantes de grado de Enfermería de la Universidad de Almería

Un total de 110 estudiantes del grado de Enfermería y que cursan estudios en la Facultad de Ciencias de la Salud de Universidad de Almería (UAL), comenzarán esta semana sus prácticas en el Complejo Hospitalario Torrecárdenas como parte complementaria de su formación académica. El Salón de Actos del Hospital Torrecárdenas ha sido el escenario de la acogida a estos alumnos que se distribuirán en los distintos centros que conforman el complejo hospitalario almeriense, un prácticum que supone su primer contacto con el sistema sanitario público. 

 
El acto de bienvenida a estos estudiantes han tenido como objetivo ofrecerles toda la información referente a su incorporación al complejo hospitalario y explicarles las características más destacadas del mismo, como su cartera de servicios, su pertenencia a la red de hospitales libres de humo o sus actuaciones en riesgos labores, entre otras cuestiones. Además, el encuentro ha servido para que los alumnos y tutores clínicos se conozcan y para explicar cómo se realizará la evaluación de este módulo práctico, en el que los estudiantes deberán demostrar que han aprendido, entre otros aspectos, a respetar la intimidad, confidencialidad y autonomía de los pacientes, a identificar el procedimiento de consentimiento informado y a participar en el mantenimiento de la seguridad del paciente.
 
La acogida a estos alumnos –que tuvo lugar el pasado miércoles, 22 de febrero en el salón de actos del hospital- ha contado con la presencia de los responsables de Enfermería, la subdirección de Calidad y Gestión del Conocimiento y la Unidad Integral de Formación, coordinadores y tutores clínicos del Complejo Hospitalario Torrecárdenas, así como profesores de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Almería (UAL).
La Universidad de Almería (UAL) y la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía mantienen una estrecha colaboración desde hace años que se materializa en la firma de convenios para que los estudiantes universitarios de Ciencias de la Salud puedan realizar sus prácticas en centros del sistema sanitario público.

Cuerpo Médico, una radiografía del mundo de los profesionales de la Medicina





Cuerpo Médico, una  radiografía del mundo de los profesionales de la Medicina
 

El tratamiento de una parada cardíaca, la atención a una petición de auxilio, un trasplante de corazón y la atención diaria y cercana a enfermos críticos son algunas de las apasionantes tareas que cada día tienen que afrontar los protagonistas de Cuerpo Médico, la serie documental que llega a laSexta esta noche a partir de las 22:30 horas.

Un afamado cirujano cuyas manos están aseguradas en 3 millones de euros, un médico rural, una pareja de enfermeros, una profesional de emergencias y dos jóvenes residentes (MIR) son los protagonistas del nuevo docu-show de  laSexta que, producido por Eyeworks España, viaja hasta lo más profundo de la profesión médica y de quienes la ejercen. 
Cuerpo Médico acompaña a estos siete profesionales en su vida laboral y personal para retratar los casos médicos a los que se enfrentan diariamente y su relación con los pacientes, su vida personal y los aspectos más desconocidos de sus especialidades.
El programa registra el día a día de cada uno de sus protagonistas en su puesta por mejorar la vida de quienes necesitan ayuda. Cada entrega retrata el universo de este grupo de profesionales que ejerce su trabajo en consultas médicas, ambulancias, salas de operaciones, clínicas privadas, hospitales públicos, ambulatorios rurales…
Pero, además, Cuerpo Médico va más allá de la trayectoria profesional de sus protagonistas y se adentra en la vida personal de estos profesionales: cómo son, qué es lo que sienten, cómo afecta su trabajo a su modo de entender la vida o cómo su manera de ser influye de forma determinante en su forma de trabajar y de afrontar los vaivenes de la profesión.
Cada episodio combina los momentos más difíciles del ejercicio de la medicina con otros más distendidos: situaciones críticas, urgencias al límite, bromas en el consultorio, guardias relajadas… Un compendio de la verdadera vida de nuestros profesionales médicos a través de las situaciones reales que se suceden en el ejercicio de su profesión.
Un emocionante viaje a través de los casos médicos a los que día a día debe enfrentarse un heterogéneo grupo de profesionales que, a pesar de sus diferentes hábitos y especialidades, mantienen en común su dedicación por una profesión difícil, angustiosa pero en muchas ocasiones tremendamente gratificante.

Crisis de salud reduce ayuda de Enfermeros Sin Fronteras

Crisis de salud reduce ayuda de Enfermeros Sin Fronteras

Cada vez hay más limitaciones para que esta ONG auxilie a pacientes terminales

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El voluntariado labora desde hace 20 años con donaciones, que cada vez son más exiguas CORTESÍA
ANDREÍNA GÓMEZ |  ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
domingo 26 de febrero de 2012  12:00 AM
Los Teques.- La imposibilidad de conseguir 125 mil bolívares para cargar una bombona de oxigeno es una de las principales causas por las que muchos de los pacientes con enfermedades en etapa terminal mueren antes de tiempo.

Así lo denunció Héctor Fernández, enfermero y fundador de la ONG Enfermeros Sin Fronteras, que trabaja en conjunto con la Escuela de Socorristas de Valles del Tuy.

Después de 20 años de apoyar a quienes padecen patologías bronco pulmonares crónicas, VIH y otros flagelos generados por el cáncer, este voluntariado sin fines de lucro se encuentra en apuros, porque cada vez debe enfrentar mayores limitaciones para auxiliar a los enfermos de pobreza extrema.

"En la mayoría de los centros hospitalarios del país estas personas son echadas a la calle como si fueran un estorbo, confinándolos a exhalar su ultimo suspiro en el desamparo. Nosotros les brindamos la posibilidad de alargar un poco más su vida o morir en sana paz, por medio de nuestros servicios profesionales completamente gratuitos", explicó Fernández.

Sin embargo, la asistencia de la organización está confinada a la atención de muy pocos, entre los muchos pacientes que requieren de una mano amiga para enfrentar el desenlace de una enfermedad terminal.

Hoy día, la Escuela de Socorristas de Cúa tiene solo tres equipos de oxígeno e igual número de nebulizadores y/o resucitadores de apoyo. Por ello se han visto en la necesidad de solicitar ayuda a empresas privadas y a gobiernos regional y nacional. "En una oportunidad recibimos ayuda de la Gobernación de Miranda, y nos gustaría tener una reunión con Capriles, porque hemos observado con preocupación que sus representantes en Cúa han ignorado nuestro llamado de socorro. No tenemos presupuesto y no manejamos dinero, trabajamos exclusivamente con donaciones", aclaró el socorrista.

Incluso la organización viene enfrentando un déficit en equipos con los que contaban hasta 2010, dado que, desde agosto de ese año, no han podido reponer sillas de ruedas, bombonas de oxígeno y camillas sustraídas en un robo cometido en el edificio de la urbanización Lecumberry, que les sirve de sede en Cúa.

En medio de carencias que padece la red hospitalaria de Miranda, el líder de Enfermeros Sin Fronteras espera que alguna institución benéfica pueda sumar esfuerzos a su labor. Cualquier ayuda podrá ser recibida al mail enfermerossinfronterashf@hotmail.com

HONDURAS, Un 40% del sistema del Ihss es viejo y peligroso

Un 40% del sistema del Ihss es viejo y peligroso

08:23 pm  - Jessenia Molina : 

Incendio tendrá impacto económico para el centro por el traslado de enfermos.






























































Un 40% del sistema del Ihss es viejo y peligroso

San Pedro Sula,

Honduras

 Los pacientes que el pasado viernes fueron desalojados de las diferentes salas de hospitalización del Instituto Hondureño de Seguridad Social, Ihss, debido a un conato de incendio, ayer estaban regresando de los hospitales públicos y privados adonde fueron atendidos debido a la emergencia.

 Todo el personal técnico, administrativo y médico seguía coordinando las labores para poder regresar los pacientes en las ambulancias. En total fueron 46 los pacientes traslados a los hospitales Mario Rivas, Leonardo Martínez, Hospital del Valle y Cemesa.

 Los pacientes que se acomodaron de forma provisional en el área de admisión y consulta externa fueron llevados ayer de nuevo a sus salas respectivas, pues ya se había normalizado la atención en las salas de emergencia.

 Denis Gallardo, gerente regional del Ihss, informó que hubo seis partos en el transcurso de la tarde y noche del viernes de las pacientes que fueron trasladadas a los hospitales Leonardo Martínez y Rivas, asistidas por el personal médico y de enfermería de dicha institución.

 Gallardo explicó que el fuego comenzó en los sistemas eléctricos que tienen más de 35 años, ya que anteriormente en esta parte del edificio funcionaba un hotel.

 Agregó que esto traerá un impacto económico para el Seguro Social, aunque el personal médico y de enfermería se trasladó para prestar la atención a los enfermos y contaron con la colaboración de algunas instituciones privadas.

 Javier Pastor, viceministro de Salud y miembro de la junta directiva del Seguro Social, recordó que el año pasado se registró una emergencia en sala de cuidados intensivos, por lo que autorizaron 42 millones de lempiras para que se reparara el sistema eléctrico.

 Pastor añadió que el hospital tiene un 40% de cableado viejo, como es el caso del cuarto de máquinas de lavandería que fue donde se originó el conato.

 "Nosotros le estamos pidiendo a la Dirección Regional que haga un análisis de lo que cuesta reparar esta área para presentarlo en la junta directiva y renovarlo", manifestó. Pastor dijo que los hospitales del Estado y el Seguro Social trabajaron en conjunto como también los hospitales privados.

 En el Mario Rivas se acondicionó una área donde se internaron 15 niños internos que eran atendidos ayer por personal médico y de enfermería del Seguro.

 Dinia de Cerrato dijo que se encontraba con su hijo en la sala de pediatría B y cuando vio el humo salió corriendo  en busca de la salida más rápida.

 Los pacientes internos que no se podían caminar tuvieron que ser sacados en camillas y sillas de ruedas.

 Falla eléctrica

 Los técnicos eléctricos, que ayer trabajaron en la reparación del sistema, explicaron que el fuego comenzó en una instalación vieja en una zona con cierto riesgo como la lavandería, de donde se desprende fibra de algodón de la ropa y esto provocó que la llama se expandiera en la madera del techo.

 Óscar Guerra, consultor del Ihss, dijo que están haciendo una nueva instalación eléctrica donde  se encuentran los generadores, las transferencias y demás equipos ubicados contiguo al cuarto donde empezó el fuego que afortunadamente no sufrió ningún tipo de daño. Estos equipos se dispararon de forma automática y sacaron la energía del sistema. "Las instalaciones aquí son tan viejas y tan anticuadas que el riesgo que ofrecen es fuerte", aseguró Guerra.

 La energía la lograron restablecer en horas de la madrugada del sábado y ayer por la mañana estaban trabajando en la reparación de los cables que se quemaron el viernes por la tarde. Guerra dijo que en una fábrica esta situación no hubiera sido tan traumática, pero en el caso de un hospital "hay personas en estado de salud no óptima ,lo que es sensible. Los riesgos generados por desperfectos eléctricos son sumamente peligrosos".

 Pablo Villela, supervisor de intendencia del Seguro Social, fue una de las personas que participó de forma activa en la evacuación de los pacientes que estaban en las áreas críticas y en la segunda planta, donde el humo ingresó primero dando alarma. "La segunda planta estaba completamente llena de humo y no podíamos ver, tuvimos que encender las luces de emergencia", relató Villela.

 En esta área están la sala de cirugía de hombres, cirugía de mujeres y parte de pediatría, donde se manejan tanques de oxígeno, por lo que los empleados temían que se diera una explosión masiva.

 Los cuerpos de socorro se aprestaron para acordonar el área para facilitar la evacuación de pacientes, que fueron sacados del hospital a otros centros.

EMIGRACION, LOS SANITARIOS HACEN LAS MALETAS







Etiquetas: emigración, sanidad, enfermería, Lugo, testimonios, veterinarios

26/02/2012 - Mar M. Louzao / El Progreso (Lugo)

Hartos de esperar una oportunidad en su país, los profesionales de la enfermería atienden las llamadas que llegan del extranjero. Sobre todo Inglaterra y Francia ofrecen oportunidades para este colectivo, aunque, mientras en el país galo les ponen alfombra roja, en las islas británicas cada vez piden mayor nivel de idioma

La falta de oportunidades laborales está reeditando el éxodo de profesionales de la salud a otros países, un fenómeno muy frecuente en los noventa, que se había ido mitigando. La situación que les obliga a hacer las maletas la explica muy bien Beatriz Viñas, enfermera graduada en 2002: «Las listas de sustituciones en la sanidad pública no se mueven y en la privada están echando a gente». Así que ella, como muchos otros profesionales, ha optado por escuchar las ofertas que llegan del extranjero.

Sin embargo, la situación también ha cambiado con respecto a años atrás. En el Reino Unido -tradicionalmente receptor de sanitarios españoles- «ahora piden nivel de inglés, que antes no», dice Noemi Campello, otra enfermera recién graduada que, como Beatriz, está inmersa en los trámites para irse a Inglaterra. Ambas han sido seleccionadas por una empresa que gestiona residencias de ancianos.

Las dos contestaron a una oferta laboral en internet a la que se habían apuntado más de setecientas personas. Les hicieron dos entrevistas telefónicas y una presencial en Barcelona. «Todo en inglés», dice Noemí, una barrera «en la que se queda mucha gente». No fue su caso. Beatriz estudia en la escuela de idiomas y Noemí lleva años yendo a una academia y, aunque no dominan el inglés técnico, se defienden bien en esa lengua.

Ahora las dos esperan a cumplimentar los trámites para poder irse. Es requisito imprescindible que estén colegiadas en el país, pero «es un proceso más lento que aquí, lleva sobre tres meses», dicen. Les piden, entre otras cosas, un certificado de antecedentes penales y una carta de recomendación de la dirección del centro donde se formaron, todo traducido, además de 110 libras.

La empresa que les ha ofrecido el trabajo buscaba a 150 profesionales para su red de hogares de ancianos -residencias en casas pequeñas, de diez o doce habitaciones, con jardín-, en los que hay una o dos enfermeras y auxiliares. Están implantados en Reino Unido e Irlanda y les permiten elegir zona, aunque luego se busca un equilibrio entre lo que piden y la disponibilidad de plazas.

Noemí y Beatriz tienen sentimientos encontrados. Por un lado, aprecian la oportunidad laboral y el valor que aporta a su curriculum la experiencia profesional en un país extranjero, pero, a la vez, les da pena que sea una decisión forzada por la situación laboral en su país.

Noemí terminó la carrera en 2010 y estuvo trabajando seis meses en la empresa privada. Antes de que terminara su contrato envió currículos y se dio de alta en las listas del Sergas, pero solo la llamaron para los fines de semana de agosto. «Es muy triste empezar a trabajar, ver que te puedes mantener por ti misma y que se te acabe», reconoce.

Beatriz tiene una experiencia más dilatada. Terminó la carrera en 2002 y encontró trabajo enseguida en el sector privado. Llevaba seis años cuando decidió darse de alta en las listas del Sergas para empezar a acumular puntuación de cara a las oposiciones. En 2009 trabajó sin problema, pero desde entonces «sólo me llamaron para hacer sustituciones en verano», dice.

En la empresa privada, la situación es parecida, sólo le llegaban propuestas para sustituciones de vacaciones. «Antes era más fácil, porque mucha gente, en cuanto empezaba a encadenar contratos en el Sergas, se iba de la empresa privada, pero ahora nadie se atreve porque sabe que no hay sustituciones», indica.

Beatriz no está dispuesta a pasarse «otro año mirando el teléfono todo el día», así que finalmente ha decidido irse. «Tenía clavada la espinita de formarme en el extranjero y no me la quité, así que es una buena oportunidad». Le seduce, además, las posibilidad de formación y de mejora laboral que le ofrece la empresa. «Tienen centros de estudios y al tiempo que trabajas puedes hacer másteres. Me da mucha confianza porque a ellos también les interesa que la gente quiera formarse», asegura.

FORMACIÓN

Fueron precisamente las oportunidades de formación las que llevaron a Blanca Martínez al Reino Unido. Tenía claro que quería ser matrona, pero no superó las pruebas para hacer el EIR (Enfermero Médico Residente), y le recomendaron irse a Reino Unido o Portugal. Se decidió por la primera, por la futura utilidad del inglés y porque le habían dicho que la formación era mejor. La primera vez se fue en marzo de 2009. «No tenía ni idea de inglés, así que decidí trabajar de au-pair mientras buscaba trabajo de enfermera», dice. Sin embargo, volvió a España a los cuatro meses con un contrato de trabajo para el verano y sin haberse colegiado por el alto nivel de lengua que pedían.

Mientras estaba en España, buscó empresas que llevasen enfermeras al extranjero y encontró una que le facilitó mucho las cosas. En noviembre volvió a las islas británicas con un contrato. Ese invierno se dedicó también a mandar solicitudes a las universidades, hasta que encontró una que la aceptó para cursar la especialidad que le interesaba y se dedicó a estudiar.

Blanca reconoce que al principio fue difícil adaptarse, tanto personal como profesionalmente. «Aquí parten de la base de que la enfermera no sabe hacer nada. Acaban la carrera sin saber ni estar autorizadas a poner vías, sacar sangre, dar medicación, hacer curas, poner sondas vesicales o nasogástricas y una lista infinita de cosas», explica.

Por esa razón, cuando empiezan todo lo que hacen «tiene que estar controlado por una supervisora y después tienen que ir haciendo cursos para poder hacer todas estas tareas que nosotros consideramos esenciales de enfermería y que aquí solo pueden hacer los que están especializados en ello -está la enfermera especializada en curas, por ejemplo-. Así que todas nos sentimos como un poco inútiles», señala.

Sin embargo, recién acabada su formación, Blanca asegura que de la experiencia «se pueden sacar muchas cosas buenas. Cobras muy bien, puedes estudiar todos los másteres que quieras y te abre la puerta a otros trabajos», dice.

Ella confirma lo que Beatriz y Noemí han percibido en la negociación de sus acuerdos laborales: que las condiciones son mejores que las de aquí. «Con 22 años nunca encontraría un trabajo estable como puedo tener en el Reino Unido. Un trabajo fijo y bien remunerado aquí es imposible, estás de aquí para allá todo el tiempo», matiza Noemí.

  • El nuevo grado favorece la movilidad. Enfermería es una de las titulaciones a las que más ha afectado la transición al Espacio Europeo de Educación Superior, conocido como el plan Bolonia. La carrera, concebida antes como una diplomatura de tres años, pasa a convertirse en un grado de cuatro años y, como sucede con todas las titulaciones, se ha diseñado para converger con el resto de Europa y facilitar la movilidad.
  • Más competencias. Un año más de estudios supone también más competencias, según apunta la directora del centro lucense, Asunción Núñez Magdalena. El grado contempla varios créditos de metodología de investigación -a partir de ahora podrán doctorarse-, y de biología, entre otros. Además, los alumnos de la USC deben tener un nivel B1 de un idioma extranjero para graduarse.
FRANCIA
Una oportunidad para un veterinario y una maestra reconvertidos a enfermeros

Miguel Vázquez y su pareja consiguieron trabajo en un hospital de Toulouse a pesar de no hablar francés y llevan un año en el centro hospitalario, de 600 camas Aseguran que la demanda de profesionales de enfermería es alta y que los que se forman en el país encuentran empleo nada más acabar

Miguel Vázquez y su novia Mónica Gómez trabajan desde hace un año en un hospital situado a 15 kilómetros de Toulouse. Allí encontraron una oportunidad que se les negaba en España, donde no surgían ofertas, y mucho menos para trabajar juntos. La suya es una historia atípica. Miguel es veterinario y trabajó durante diez años en la empresa pública Seaga, recientemente desmantelada, aunque él se fue antes de que empezase el Ere. En 2005 hizo primero de Enfermería «porque tenía tiempo libre y por si se ponía mal el sector veterinario». Lo dejó y lo volvió a retomar en 2008. Acabó en 2010 y obtuvo el premio fin de carrera de toda Galicia. Y ahí se acababa el recorrido. «Mandé currículos y no me llamó nadie», reconoce.

Mónica también había estudiado antes Magisterio -también logró el premio fin de carrera ese año- y luego Enfermería. En vista de las pocas perspectivas laborales, contestaron a un anuncio de una clínica francesa que buscaba cinco enfermeros en España. Enseguida los llamaron para una entrevista en Madrid, que transcurrió con intérprete. Pasaron la criba y les dieron dos meses para arreglar papeleo y empezar con el francés, del que solo Miguel tenía los rudimentos del bachillerato. En diciembre estaban en Toulouse para empezar a trabajar.

Miguel asegura que en Francia «hay mucha escasez de enfermeros, aquí la gente acaba la carrera ya con trabajo» y eso también abre puertas a los profesionales extranjeros. La empresa les dio una prima de instalación de 1.200 euros, para ayudarles con los primeros gastos -con el compromiso de permanencia de 18 meses- y les puso un servicio a su disposición para que les ayudara a buscar casa y a realizar gestiones como abrir una cuenta en un banco.

Los primeros meses tuvieron a otra enfermera a su lado y luego volaron solos. «Al principio fue una experiencia muy dura», confiesa Miguel, y todavía ahora no están del todo a gusto con los hábitos laborales de su compañeros franceses. «No les gusta trabajar y los del turno de día dejan cosas sin hacer, que luego de noche tienes que hacer sí o sí», señala. La legislación francesa, eso sí, garantiza muchos derechos laborales.

También las prácticas profesionales son diferentes. «Le dan importancia a cosas distintas. No les gusta pinchar, por ejemplo, y en formación técnica no los veo muy duchos», señala.

Miguel y Mónica no son los únicos extranjeros. En su hospital, de 600 camas, hay otros cuatro españoles y muchos portugueses, porque en el país vecino las cosas pintan peor. «En Portugal la gente está trabajando gratis con la esperanza de que finalmente los contraten», cuenta Miguel por lo que transmiten a él sus compañeros.

Miguel y Mónica tienen un sueldo de 1.800 euros al mes por una jornada de 35 horas semanales, aunque, matiza, hay que tener en cuenta que el nivel de vida es un poco más caro que en España. La vida social es también más aburrida: «Hay más vida en la Avenida da Coruña que en Toulouse», dice Miguel. Si pudieran, retornarían, pero ven difícil encontrar aquí las condiciones de las que disfrutan ahora. «Es complicado trabajar en el mismo hospital y aquí, sin embargo, se preocupan de ponernos juntos», dice.

Además, mientras que en España la edad es un problema, en Francia «valoran que tengas una madurez; de hecho, querían cierto compromiso», cuenta. Lo consideran un seguro de permanencia, acostumbrados a que los profesionales extranjeros pasen una temporada y luego se vayan. «La profesora de francés nos contó que habían venido muchos españoles y portugueses, pero se habían ido casi todos. Ellos te forman y valoran que te quedes». Una vez dominado el idioma, Suiza se convierte en una opción apetecible porque allí las condiciones son mejores.

Feliz dia de la Enfermería

El personal de enfermería jamás abandonado sus tareas sin importar con qué tipo de dificultades se encontrara. Constantemente se ha brindado...