28 ago. 2012

Argentina: el declive de uno de los principales hospitales psiquiátricos de A. Latina


 Martes, 28 de agosto de 2012

Baño en el Hospital Borda de BsAs

Los baños están en un estado deplorable, dicen quienes trabajan en el Hospital Borda.

El que fue uno de los hospitales psiquiátricos más emblemáticos del Cono Sur se encuentra hoy en día en una situación cercana al cierre.

El Hospital Psiquiátrico José T. Borda, fue fundado en 1863 en Buenos Aires, bajo el nombre de "San Buenaventura". En el lugar surgió la primera Escuela de Enfermería Psiquiátrica de Argentina.

Pero de acuerdo a quienes trabajan allí, los baños están en un estado deplorable y hay cortes frecuentes de luz y agua. Pero lo que más le preocupa a los más de 700 pacientes del lugar es la falta de gas para la calefacción.

Nelly Bader, voluntaria en el hospital desde hace tres años, denuncia que el lugar "es un desastre" y confirma que cuando llega el invierno, "(los pacientes) pasan mucho frío".

El caso del Borda ha puesto sobre el tapete el debate sobre la eficiencia del llamado modelo de desmanicomialización, que adoptó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), en línea con lo que se ha hecho en varios países de América Latina.

¿Reinsertar o privatizar?

"Lo que notamos es que hay una especie de terciarización del paciente, como una privatización de la salud mental"

Pedro Santillán, enfermero

La administración del Hospital Borda le compete al GCBA, con el que BBC Mundo intentó reiteradamente hablar, para conocer su punto de vista sobre el deterioro de las condiciones en el centro asistencial, pero no recibió respuesta alguna.

El gobierno de la capital argentina ha señalado que su objetivo es proceder al cierre progresivo de la institución, como parte de una reforma de sacar al enfermo mental de las instituciones y tratar de reinsertarlo en la sociedad. Pero hay quienes creen que no se está dando suficiente apoyo al paciente mientras se aplica la transición.

"Hubo un montón de externaciones (altas médicas) de pacientes que fueron derivados a clínicas privadas", dice Pedro Santillán, enfermero del Borda desde hace 28 años, al explicar que para algunos internos ya terminó el servicio gratuito del hospital.

"Lo que notamos es que hay una especie de terciarización del paciente, como una privatización de la salud mental", agregó.

"Modelo manicomial"

El llamado "modelo manicomial" –que instauró los manicomios- nace con la Revolución Francesa, cuando se decidió recluir a los enfermos mentales, que eran considerados un peligro para la sociedad, para reeducarlos.

Taller en el Borda

A pesar del estado de las instalaciones, se llevan adelante talleres artísticos.

Pero en los años '70, el reconocido psiquiatra italiano Franco Basaglia inició un programa para sacar de los manicomios a los enfermos mentales de la ciudad de Trieste.

Además introdujo la aplicación de talleres como la Accademia Della Follia (Academia de la Locura), que se centraba en el teatro y la creación artística.

Una versión de ello se replicó en el mismo Borda, décadas después, con La Colifata, la primera radio en una institución de salud mental en América Latina.

"La tendencia de todas estas políticas es que la internación sea un recurso excepcional", le explicó a BBC Mundo Alicia Stolkiner, psicóloga especialista en Salud Pública y profesora titular de Salud Pública/Salud Mental de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

No obstante, señala Miguel Benasayag, filósofo y doctor en Psicopatología, "es necesario crear experiencias en las cuales no se trate sólo de poner al enfermo fuera del Borda, sino más bien hacer entrar la ciudad civil al manicomio, socializando el problema psíquico (…) al intentar derribar las barreras entre los locos y los no locos".

El especialista advierte que "abrir las puertas del manicomio es el principio de un modelo alternativo; y ese modelo alternativo hoy por hoy no existe acá, ni en ningún lado".

¿Innovación o dejadez?

Pasillo del Hospital Borda

Hay quienes piensan que el cambio de política en salud mental no justifica el abandono.

Y es ésta justamente la preocupación respecto del Borda de Buenos Aires. Hay escepticismo sobre si el cierre de una de las instituciones de salud mental más emblemáticas de Argentina se está efectuando de manera correcta.

"El Borda es una demostración de la dejadez de algunas políticas públicas, ya que en otras provincias -como Santa Fe o Río Negro- este tipo de reformas se implementó de manera exitosa e incluso se procedió al cierre de hospitales psiquiátricos (y la reinserción de pacientes)", aseveró Silvia Faraone, licenciada en Trabajo Social y máster en Salud Pública de la UBA.

Aunque para Benasayag, el problema es aún más grave.

"Nuestra sociedad está cada día más dándole la espalda a quienes son los más débiles, entre los débiles; gente que efectivamente tienen problemas psíquicos graves y que encima son pobres (como en el Borda)", indica.

MEXICO, SAN LUIS

Reconoce Secretaría de Salud que no se lleva un seguimiento de las víctimas
Enfermeras, secuestradas por el crimen organizado para atender a sus heridos

Selen Terán

La titular nacional de Enfermería de la Secretaría de Salud, Juana Jiménez Sánchez, reconoció que se han presentado casos de enfermeras secuestradas a manos del crimen organizado, quienes son privadas de su libertad para atender a los heridos pertenecientes a estas células delictivas.
A pesar de que estos secuestros son una problemática a nivel nacional, la dependencia federal no lleva un registro y por ende un seguimiento de las víctimas, "no sabemos exactamente quiénes hayan sido los casos", admitió la funcionaria, no obstante aseguró que las enfermeras no han resultado dañadas en su integridad física.
Afirmó que en estados del norte del país como Chihuahua, Tamaulipas y Durango es donde mayor incidencia y peligro existe para las profesionistas de la salud, inclusive se tiene registro de que integrantes de grupos delictivos ingresas a los hospitales a "retirar" al personal de enfermería para que cuiden a los enfermos, quienes por su condición delictiva no acuden a tenderse en nosocomios, privándolos de esta manera de su libertad por unas horas.
Pese a lo anterior a nivel nacional no existe deserción de enfermeras, ya sea en los nosocomios o en las facultades de enfermería, "hay temor pero no exagerado"; Jiménez Sánchez atribuyó este hecho a que el sector salud se encuentra protegido por la sociedad, ya que existe un reconocimiento a la labor que realizan médicos y enfermeras.

Médicos, enfermeros y administrativos que rechazan la exclusión de los sin papeles

Médicos, enfermeros y administrativos que rechazan la exclusión de los sin papeles de la red sanitaria pública explican cómo tratarán de sortear el decreto

El próximo sábado, 1 de septiembre, unos 150.000 inmigrantes irregulares se quedan sin tarjeta sanitaria. Las embarazadas y los menores tienen garantizada la asistencia, pero el resto solo podrán acudir a urgencias. ¿Qué ocurrirá con los pacientes crónicos, los que padecen VIH, los que necesitan hemodiálisis, los que sufren patologías psiquiátricas? A apenas cinco días de la entrada en vigor del real decreto que excluye a parte de la población del sistema ordinario de salud, las preguntas aún son muchas.

Más de 1.500 médicos se han declarado objetores: afirman que seguirán tratando a los sin papeles. ¿Podrán hacerlo? ¿Cómo? Hay comunidades, como la valenciana, que han prohibido expresamente a los objetores atender a los irregulares en horas de trabajo; otras, como Madrid, sostienen que todo el mundo será atendido y luego se pasará la factura al enfermo o a su país de origen (algo poco factible porque los convenios con otros países, de existir, no suelen cubrir a los irregulares).

Además de los médicos, la red pública la integran otros profesionales: administrativos, enfermeros, técnicos de laboratorio... Reconstruimos con ellos cómo se podría sortear la prohibición.

El mostrador

 

Rosa Rivero trabaja en la sanidad pública desde 1989. Es auxiliar administrativa en el centro de salud Gandhi, en San Blas, un distrito periférico de Madrid. Sabe que muchos de los pacientes a los que pide la tarjeta sanitaria para darles cita o gestionar una prueba diagnóstica no tendrán nada que entregarle a partir de septiembre. Pero no piensa dejar de atenderles. "Ya no les podré dar cita, pero claro que les mandaré al médico", dice. "Si viene una persona al mostrador y dice que necesita un médico, yo no soy quién para preguntarle qué le pasa y tomar una decisión. Le diré que el médico de guardia está en tal sala y que hable con él". Supongamos que el facultativo atiende al inmigrante y que este necesita ser derivado a un especialista. "No estará en la base de datos, así que no se podrá hacer la derivación", lamenta. "Me temo que nos van a convertir en taquilleras, que esperan que tratemos a la gente como si fueran al cine y no como personas que necesitan atención sanitaria".

"Ninguno de mis compañeros va a tener el valor de decirle a alguien que venga mal que no se le atiende", confía la administrativa de un centro de salud madrileño que prefiere no dar su nombre. En su trabajo han tenido reuniones internas para ver cómo gestionar la situación. "Los administrativos no somos competentes para valorar un caso: remitiremos al paciente al médico de urgencia del centro para que sea él quien tenga la última palabra", explica. En la próxima reunión concretarán qué médicos del centro van a colaborar con este sistema. "Tengo 52 años y nunca se me ha dicho en una consulta que no me van a atender, así que me parece fatal que alguien tenga que pasar por esa situación", concluye.

Hacia la consulta

 

"En mi centro de salud hay mucha población extranjera: sudamericanos, últimamente muchos chinos…", cuenta Carlos Prieto, celador del centro Gandhi. "Pienso seguir atendiéndoles normalmente, independientemente de si les corresponde legalmente la asistencia o no. No pienso preguntar. Si llega una persona con movilidad reducida, le preguntaré adónde se dirige y le llevaré, como hago siempre".

El médico de familia

 

"Algo tiene que hacer la Consejería de Sanidad para evitar el caos descomunal que va a ser esto", opina, conciliador, José Luis Quintana, médico de familia en el centro de salud El Greco, en Getafe (Madrid). "Confío en que arbitre una salida; si no la hay, habrá que inventarla", añade. "Hay que atender a todo el mundo. No ya por una cuestión ética, que también, sino legal incluso. Hay un artículo en el Código Penal sobre la denegación de auxilio. Estos días estamos oyendo de todo, como que los objetores tenemos que atender fuera del horario laboral. Eso no puede ser. Si un señor dice que está enfermo yo tengo que verle. Y si necesita análisis o radiografías hablaré con los compañeros para poderlo tramitar... si puedo". Lo primero que hará Mario Soler, de 55 años, médico de familia en Murcia, es poner un cartel en la puerta de su consulta; en él anunciará que es objetor y que atiende a inmigrantes sin papeles. Y avisará a las administrativas. Cuando se lo soliciten, apretará su horario para hacerles un hueco: "Les daré cita al final de mi horario de consulta para que el resto de pacientes no puedan decir que se retrasa su atención por su culpa". De nueve de la mañana a dos de la tarde suele pasar consulta. Hasta las tres se dedica a hacer informes o reuniones. Será ese tiempo, de 14.00 a 15.00, el que dedique a atenderles. ¿Y qué hará con el trabajo al que dedicaba esa hora diaria? "Lo haré más deprisa o saldré un poco más tarde. No van a ser tantos; en ningún caso me va a desbordar ni a trastocar mi trabajo, estoy seguro".

Hasta ahí, Mario solo depende de él y de su tiempo. El problema de las pruebas ha pensado solucionarlo con un resquicio del sistema: si se le permite atender urgencias, entonces su truco será tratarlos a todos como urgentes. "Que me argumenten que no es urgente una infección de orina. ¿Y si se complica y acaba en una pielonefritis?", inquiere. Más complicado será derivarles a un especialista. Sospecha que no va a ser tan fácil como cuando se pedía un favor para un hermano o un amigo. "Si mi paciente necesita a un cardiólogo y yo no conozco a ninguno, ¿qué voy a hacer?".

En todo caso, no tiene dudas sobre la cuestión de fondo: "Pocas cosas en mi vida profesional he tenido más claras que esta. Mi lealtad con el sistema nacional de salud es importante, pero tengo otra lealtad con mis pacientes y en este conflicto ético he optado por darles prioridad a ellos", argumenta. Él cree que los médicos que no van a objetar se equivocan: "Para un médico es un delito denegar asistencia a un enfermo. Los que quieran cumplir la norma van a tener un gran conflicto".

Sagrario Martín, médico de familia en un centro de atención primaria de Madrid, resume su postura: anteponer la ética a la norma. "La salud es un derecho humano, independientemente de la situación administrativa de la persona", dice. Y añade que excluir de la asistencia a un colectivo "especialmente vulnerable" tiene riesgos de salud pública: enfermedades infecciosas que no se atajan, retraso en diagnósticos, saturación de urgencias… No tiene claro cómo hará efectiva su objeción. "Hay mucha confusión. Cada día surgen nuevas informaciones sobre cómo se aplicará la norma en cada autonomía. Va a ser difícil", reconoce. "Hasta que sepamos cómo quedan esas barreras no podremos decidir qué hacer".

La enfermera

 

Remedios Piqueras ya se ha puesto manos a la obra. Ha empezado a hacer llamadas a especialistas, a médicos de urgencias, a colegas en hospitales. El objetivo: averiguar quién está —también— en el barco. Promete que ya tiene a unos cuantos. El ejercicio de la objeción de conciencia en esta enfermera de 50 años, con 25 de profesión, va más allá de seguir poniendo puntos o hacer curas a los inmigrantes irregulares que llamen a la puerta: "Intentaremos crear una red para atender a todo el mundo. En lo que no dependa de mí también intentaré que haya una persona que les atienda". Una red construida con el boca a boca, que tendrá que volver a los métodos tradicionales. "Si el sistema no me permite informáticamente derivarles al especialista, tendré que escribirlo a mano. Al fin y al cabo, llegará a quien ya sepa que le puede llegar", propone. En su centro de salud, en Murcia, los objetores ya se han reunido para estudiar cómo organizarse. De momento hay muchas dudas; solo serán conscientes de lo que son capaces de hacer una vez lo pongan en marcha. "Va a ser difícil, pero confío en que al final seamos muchos".

El hospital

 

"Cualquier acto médico requiere la tarjeta sanitaria. Hay que pasar la banda magnética físicamente, para todo", señala Rafael Bornstein, hematólogo del hospital de la Cruz Roja de Madrid. Se declara objetor, pero admite que será "difícil llevarlo a la práctica". Si se le pregunta qué hará él si, por ejemplo, un colega de primaria le pide que atienda a un sin papeles, no duda: "Le vería si me lleva 10 o 15 minutos de mi tiempo. Y no consultaría a la dirección. Otra cosa es utilizar recursos diagnósticos del hospital. Entonces pediría permiso y, como supongo que no me lo darían, no iría más allá".

"Los irresponsables serán los que no objeten", suelta la psiquiatra Eudoxia Gay, que trabaja en el centro de salud mental de Carranque, dependiente del hospital Virgen de la Victoria de Málaga. "Seguiré viendo a los pacientes las veces que sea necesario", asegura. Ella confía en que sigan funcionando los "espacios informales de comunicación" con los médicos del centro de salud, de forma que los enfermos mentales sigan llegando a su puerta una vez detectados en primaria. "El enfermo mental es la antítesis del turista sanitario. Jamás demandará atención. En muchos casos ni siquiera tiene consciencia de la enfermedad. Con los enfermos mentales es imposible la alternativa de la ONG. No podemos hacer caridad ni beneficencia. No pueden ser atendidos en urgencias. Al enfermo mental hay que detectarlo, y eso pasa en primaria", explica.

Gay cree que el "riesgo para la salud pública" es especialmente agudo en el caso de la psiquiatría. "Si no tratamos a los inmigrantes, se incrementará la bolsa de marginalidad enferma", avisa. Sabe que será difícil objetar, sobre todo en el caso de los tratamientos farmacológicos, "que son caros", y de recursos como pisos o centros de día. ¿Y si algún enfermo irregular necesita hospitalización? "Buscaré el ingreso a partir de la puerta de urgencias".

La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc) admite que su campaña en favor de la objeción de conciencia es más una medida de presión que un plan organizado. Su presidente, Josep Basora, aún confía en que el Ministerio de Sanidad dé marcha atrás a una medida que considera injusta e ineficaz. Médicos del Mundo también promueve en su página web la firma para apoyar la objeción del personal sanitario y la retirada de la normativa a través de la campaña Derecho a curar. Y la web yosisanidaduniversal.net va un paso más allá en el activismo: permite descargar modelos de historias clínicas alternativas y formularios con los que derivar a alguien a un especialista o pedir una analítica a un paciente que no consta en ninguna base de datos. La iniciativa propugna la "desobediencia civil" de profesionales y usuarios contra el decreto del Gobierno, pero no quiere crear "un sistema paralelo", dice una colaboradora.

Pruebas diagnósticas

 

Miguel García Berciano, de 39 años, trabaja en el laboratorio de un hospital madrileño, en el que analizan la sangre y otras muestras biológicas de los pacientes del hospital y de varios centros de salud. Los tubos con las muestras llegan con códigos de barras y ellos no saben a quién corresponden, por lo que no pueden discriminar si se trata de un inmigrante irregular o no. Es decir, si el médico sortea el sistema y logra colar las muestras, se analizarán de forma habitual. Pero Miguel estaría dispuesto a colaborar incluso al margen del sistema: "El médico tendría que acercarse directamente al laboratorio con la muestra en mano; si lo hace, aunque sea sin código de barras, intentaremos analizarla". "Pero yo tengo muchos filtros por encima. Cuando llegue a mí ya habrá superado muchas barreras", lamenta.

Lola Gimeno, de 57 años, es técnica de anatomía patológica y citología en un hospital de Madrid. Hace autopsias, biopsias y citologías. "Tengo poca capacidad de decisión; si el médico pide la prueba no tengo más que hacerla", explica. ¿Y si le consta que es de un inmigrante irregular? "Yo lo haré, la salud es un derecho de todos, me da igual el país en el que hayan nacido", contesta. Sí necesitaría, sin embargo, la firma del patólogo que pida la prueba. "Ahí tengo las manos pilladas".


Navarra dará ayudas a los más pobres

 

Cuatro autonomías —Andalucía, País Vasco, Asturias (gobernadas por el PSOE) y Cataluña (CiU)— ya han anunciado su intención de seguir prestando asistencia sanitaria normalizada a los inmigrantes sin papeles, a pesar del decreto del Gobierno, aunque no han explicado si crearán un sistema sanitario y administrativo paralelo o cómo lo harán. Otra comunidad, Navarra (gobernada por UPN), adelantó el pasado miércoles que cubrirá el coste de la asistencia sanitaria de los inmigrantes irregulares que acrediten carecer de recursos. De esta forma, esos 'sin papeles' podrán seguir utilizando el servicio sanitario en las mismas condiciones que el resto de la ciudadanía, incluyendo todo tipo de centros y especialidades, la prestación farmacéutica o el transporte sanitario.

El Departamento de Políticas Sociales del Ejecutivo foral pondrá en marcha una línea de ayudas destinadas a sufragar íntegramente las cuotas establecidas por el servicio mavarro de Salud (lo que se calcula que cuesta la atención a los pacientes): 764,46 euros anuales para las personas de entre 18 y 64 años y 2.675,62 euros para las de más edad. Según las estimaciones de la administración autonómica, será necesario desembolsar 1,68 millones de euros anuales para compensar el pago por atender a los 2.150 inmigrantes mayores de 18 años que se calcula que residen en Navarra de manera irregular.

Para acceder a las ayudas será necesario ser mayor de edad, no tener ingresos superiores a 532 euros mensuales, llevar al menos un año empadronado en Navarra y no tener condenas ni causas pendientes con la justicia.

CABA,Villa Luro: volcó una ambulancia y murió una paciente


Además, tres enfermeros resultaron heridos. Todavía se desconocen las causas del accidente.
Villa Luro: volcó una ambulancia y murió una paciente

Ocurrió cerca de la 1 de la madrugada en la autopista Perito Moreno a la altura de avenida Rivadavia. Una mujer de 79 años falleció como consecuencia del impacto y tres enfermeros, que se encontraban arriba del vehículo, resultaron heridos.

Efectivos policiales trataban de determinar, en horas de la madrugada, las causas del accidente. Los tres hombres heridos se encuentran fuera de peligro, aunque fueron trasladados al hospital Piñero, según informó C5N.

El servicio de emergencias de AUSA, la policía metropolitana y la unidad criminalística de esta fuerza, trabajaron en el lugar.

Enfermeros critican el decreto que limita la atención y piden la modificación

Alicante, 28 ago (EFE).- El Colegio de Enfermería de Alicante ha denunciado hoy el decreto que "limita" la asistencia sanitaria a los inmigrantes irregulares y ha pedido su "modificación" al considerar que "colisiona con los principios éticos" de la profesión.
En un comunicado remitido hoy, explican que su intención es pedir al Gobierno el cambio de la medida para que "no exista discriminación por cuestiones administrativas" pues, según argumentan, "el derecho a la protección de la salud está reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la Constitución Española".
Desde el colectivo reconocen que la actual situación económica es "muy grave" y que "resulta necesario" establecer medidas que garanticen la sostenibilidad del sistema sanitario público, aunque han matizado que "el principio de Justicia obliga al reparto equitativo de los recursos y no a perjudicar a los más desfavorecidos".
Además, han anunciado que, aunque el Real Decreto-Ley es de observancia obligatoria y su no cumplimiento puede "acarrear sanciones disciplinarias, entre otras medidas", queda abierta la posibilidad de acudir a la figura de la objeción de conciencia y que los servicios jurídicos del Colegio "se ponen al servicio de las enfermeras alicantinas" ante esta posibilidad.
Asimismo, han alertado de que "la exclusión" de una parte de la población de la atención sanitaria "puede generar importantes problemas de salud pública y de saturación de los servicios de urgencias".
También creen que la situación es "censurable desde el punto de vista jurídico" ya que, según dicen, el decreto actual modifica el artículo 12 de una Ley Orgánica que regula el derecho a la asistencia sanitaria para extranjeros, y "no es viable legalmente" que un real decreto-ley derogue o modifique artículos de "una norma superior". EFE

Argentina, Salta , Raúl Castells habría despedido a enfermeros por ayudar a heridos del enfrentamiento en El Tabacal

Los 27 estudiantes se anoticiaron de su despido luego de haber ayudado a los heridos del enfrentamiento entre manifestantes de El Tabacal y la Policía

Universidad Popular de Raúl Castells. Fotografía de Radio A
SALTA.- pudo acceder a la información de que 27 estudiantes de enfermería de la Universidad del dirigente Raúl Castells habrían sido despedidos de la institución por ayudar en la curación a los heridos del conflicto que se suscitó el sábado entre manifestantes y efectivos de la Policía.

Si bien la información no está confirmada, enfermeros dijeron que recibieron la noticia luego de haber ayudado con curaciones a personas participantes del conflicto mencionado. Sin embargo, en tal noticia no se aclaró el motivo real de los despidos. 

Recordemos que Castells, líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados a nivel nacional, inauguró en Orán una sede de su universidad popular. Manifestó que estas Universidades tienen como objetivo capacitar a miles de jóvenes que no tienen posibilidades de estudio por distintos circunstancias, remarcó que es gratuito y que tiene aval nacional, pero no fue si quiera presentado ante el Ministerio de la Provincia. Sin embargo, admitió que aún no cuentan con aprobación provincial, que los profesores no tienen sueldos y que todo se realiza a pulmón.  (Redacción )

Enfermeros 'quemados'

Dos de cada diez profesionales admiten sentirse emocionalmente agotados, según un estudio

¿Puede el mal clima laboral de un hospital empeorar la salud de los pacientes? En Estados Unidos, algunos estudios han determinado que en los centros con mejor ambiente, las complicaciones y hasta la mortalidad son menores. Catorce países europeos están ahora tratando de buscar su propia respuesta mediante un amplio estudio en el que se ha involucrado el Servicio Murciano de Salud. 687 enfermeros de la Región han participado en la primera fase de la investigación, una encuesta en la que se ha llegado ya a algunas conclusiones. Por ejemplo, que el 18,42% de los profesionales murcianos se siente «emocionalmente agotado».
Es el denominado síndrome de 'bournot', provocado por el estrés y el desgaste profesional. Con todo, los enfermeros del Servicio Murciano de Salud están menos 'quemados' que sus compañeros de otras comunidades autónomas. En el conjunto de España, el porcentaje de trabajadores agotados emocionalmente llega al 19,4%.
La encuesta ha sido desarrollada en Murcia por la Unidad de Investigación en Cuidados, que coordina Eva Abad. Los resultados serán presentados en el XVI Encuentro Internacional de Investigación en Cuidados, que se celebrará en Cartagena del 6 al 9 de noviembre y que organiza el Instituto de Salud Carlos III.
33.731 profesionales de toda Europa participan en el estudio, financiado por el VII Programa Marco Europeo y bautizado 'Registered Nurse Forecasting: Human Resources Planning in Nursing'.
A los encuestados se les ha preguntado sobre el clima laboral en los hospitales (no se han incluido los centros de salud). En el caso de la Región, la respuesta fue negativa en el 25% de los casos (en España, en el 16%). En Murcia hay «un mayor porcentaje de hospitales con clima desfavorable, y menos con clima favorable», señala Eva Abad. También hay «mayor despersonalización» y «menor realización personal». La carga de trabajo es similar (11 pacientes por enfermero tanto en Murcia como en el conjunto de España). El 80% de los encuestados son mujeres, y la edad media es de 34 años.
Ahora queda analizar si es posible establecer una correlación entre estos resultados y los indicadores de los hospitales. Por ejemplo, si es mayor la mortalidad en los centros donde la respuesta sobre el clima laboral ha sido negativa.

Decana de Enfermeras pide aumento de salarios durante celebración de aniversario

Puno: Decana de Enfermeras pide aumento de salarios durante celebración de aniversario


Con motivo de los 26 años de funcionamiento del Colegio de Enfermeras en Puno, la decana Elivez Villafuerte Bernedo, lamentó que las enfermeras aún continúen recibiendo salarios ínfimos, por eso, pidió al Ministro de Salud, que los salarios sean incrementados en el 2013.

Asimismo, dijo que un 50% de enfermeras son maltratados y vulnerados de sus derechos, debido a que vienen trabajando por la modalidad de contrato, por ello exigieron al gobierno el nombramiento de los enfermeros, además del incremento de sus salarios.

Dichas aseveraciones las realizó por el déficit de personal en los diferentes establecimientos de salud, al tiempo de precisar que en los próximos meses estarían implementando una oficina de coordinación. FAQ.

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