23 abr. 2013

Enfermería dividida

Por si no hubiera demasiados agentes sanitarios que demandan voz y voto en el eternamente pendiente proceso de reforma sanitaria, van los representantes de la Enfermería, deciden acudir al Ministerio por separado, y obligan a la ministra Mato a repetir un mismo acto para una sola profesión. La irrefutable prueba de la división han sido dos fotografías institucionales que dan fe de que las forzadas sonrisas de sus protagonistas son directamente proporcionales al fracaso de su obligación como representantes, que no es otra que buscar con denuedo y a toda costa la unidad de acción.

En esta ocasión, tanto monta, monta tanto, Consejo General que Satse, Satse que Consejo General. Ninguna de las dos organizaciones, con cientos de miles de profesionales bajo su paraguas representativo, han sido capaces de dejar las diferencias a un lado y hacer un esfuerzo de generosidad para dar con un espacio común en el que todos, colegios y sindicatos, puedan sentirse incluidos sin renunciar por ello a las especificidades de cada cual. La fractura no sólo ha sido visual, sino también en el contenido, con dos acuerdos marco, uno para cada interlocutor, hecho a la medida de las inquietudes y prioridades de cada cual, aunque al final, sean más o menos las mismas. ¡Vaya una manera de malgastar recursos y energías!

Los médicos, colectivo poco dado a ser ejemplo de casi nada en sus manifestaciones corporativas, han dado en esta ocasión una soberana lección de sensatez a la Enfermería. El Foro de la Profesión Médica es un evidente logro de la cordura y el posibilismo de los médicos, convencidos, todos, de que juntos es más fácil hacer un camino tan complicado como es la defensa del colectivo en tiempos tan turbulentos como los presentes. Y este paso no implica que no persistan las diferencias entre sus representantes, porque tiene que haberlas y porque es bueno que las haya. Lo contrario sería empobrecer al colectivo.

Pues Enfermería no ha seguido este ejemplo. La explicación es diversa: un desencuentro proverbial entre el presidente González Jurado y la directiva de Satse; maniobras para reducir la representatividad de la otra organización, en definitiva, falta de sintonía personal, no sólo entre los líderes, sino también entre sus propios equipos de confianza. Al menos Satse parece que no renuncia a constituir un foro aglutinador, aunque el intento puede que llegue ya tarde porque otros colectivos, que no se sienten bajo la órbita colegial ni sindical, han comenzado a posicionarse. Algunos se han constituido en un autoproclamado Foro de la Profesión Enfermera, que aspira a disponer de su minuto de gloria y que es otra prueba más de que hay sensibilidades en el colectivo que no están suficientemente integradas ni representadas.

Por su parte, el Consejo General no parece inmutarse lo más mínimo y de puertas afuera trata de ningunear cualquier iniciativa en defensa de la profesión que no provenga de las corporaciones. Esa visión exclusivista -compartida en privado por no pocos representantes colegiales, y no solo enfermeros- de la supremacía representativa de los colegios solo puede llevar a la profesión a un callejón sin salida para sus intereses. No hay otro remedio que buscar vías de entendimiento y encontrar líderes que sepan construir espacios de consenso y de natural sintonía entre los diversos actores. Y si en la enfermería ahora mismo no hay este perfil de líder integrador y conciliador –y a los hechos nos remitimos-, entonces no habrá más remedio que buscarlo. Y los primeros que se tienen que poner a esa tarea son los propios enfermeros.

Ingresó a un hospital público la primera enfermera trans

Ya es la segunda incorporación en la administración pública provincial de mujeres que tienen el DNI acorde con su identidad de género. Camila Vagnini (29), es cordobesa y vive en Rosario.

Agenciafe/Diario UNO | 

Camila Vagnini llegó a Rosario desde Guatimozín, Córdoba, a los 18 años, con el sueño de estudiar psicología, aunque por diversas circunstancias de la vida y aprovechando las becas que el Gobierno Nacional ofrecía para estudiar enfermería, se anotó y comenzó a cursar.


Hoy, a los 29 años, es licenciada en enfermería, terminó de cursar el primer año de medicina y es la primera enfermera trans en ingresar a la administración pública provincial, específicamente en el hospital Geriátrico de Rosario, hace poco más de un mes.


Ya con el DNI que registra el nombre y la identidad que decidió o sintió tener, trabaja con alegría y mucho estímulo con pacientes de la tercera edad y en un clima de absoluto compañerismo y respeto.
Es muy bonita. Al menos así se puede concluir luego de observar sus más de 500 fotos publicadas en el perfil de Facebook. Posee una inteligencia y elocuencia que atrapan al entrevistarla. Y diario UNO de Santa Fe tuvo el privilegio de acceder al diálogo con esta verdadera luchadora.


-¿Por qué decidiste dejar psicología y estudiar enfermería?

-Ocurrieron muchas cosas en mi vida y tuve algunas dificultades económicas para seguir con mi plan inicial. Mientras tanto, me enteré que la presidenta ofrecía becas para estudiar enfermería, y eso de algún modo se vinculaba con mi deseo de trabajar en el campo de la salud. Accedí a este beneficio, descubrí que me gustaba mucho y se convirtió en una verdadera vocación, hasta que me recibí. El año pasado, algunos compañeros y compañeras, nos enteramos que se generaron vacantes por jubilaciones en el hospital Geriátrico de Rosario, nos presentamos y fuimos seleccionados, e ingresamos hace un mes y medio.


-¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

- Todo. Ayudar al paciente, contenerlo, generar un vínculo con él, estimularlo en su autocuidado. Es mucho lo que uno puede hacer desde su lugar por la gente que está atravesando una dolencia. Y eso reconforta y estimula.


- ¿Cómo es la relación con tus compañeros y compañeras?

-Excelente. Es una de las cosas que más me gustan de este trabajo. El nivel de compañerismo.


-¿Alguna ves te sentiste discriminada o tuviste un trato diferente por tu condición?

-Sí. Cuando apenas me recibí me presenté a un montón de entrevistas muy buenas en el ámbito privado y luego no fui muy bienvenida. Aún no tenía el DNI nuevo. Entonces, cuando llegaba el momento de presentar los papeles, nunca me llamaban. Fue realmente muy duro.


-¿Qué mensaje le darías a las personas que están atravesando situaciones como las que vos viviste o tomando la decisión de vivir según la identidad que desean para sí?
-Que se atrevan a hacerlo. Igualmente debo ser sincera. No es fácil. Muchas cosas han cambiado, aunque otras solamente en apariencia. Y es difícil afrontar muchos prejuicios que aún persisten. Afortunadamente, a pesar de ello, hay gente muy valiosa que te quiere por lo que sos como persona o como profesional y no le da importancia a tu condición o identidad de género.


-¿Y cómo está tu corazón?, ¿salís con alguien o algo así?

-Alguien siempre hay (risas). Nada muy formal por el momento. Persisten muchos prejuicios en relación a ello y pocos se atreven a establecer un vínculo distinto por miedo o por el qué dirán.


-¿Pensás retomar psicología algún día?
-Quizás más adelante. Ahora mi prioridad es rendir las materias que regularicé de medicina en 2012 e intentaré hacerlo este año. Además, la Municipalidad de Rosario hizo un llamado a concurso para la selección de enfermeros, me presenté y quedé en el orden de mérito. Así que existe la posibilidad de que me llamen algún día y tendría dos trabajos, lo cual sería muy gratificante.

 

Alejandra, el primer caso
Victoria Alejandra Ironici se convirtió el año pasado en la primera santafesina en recibir el DNI que reconoce su identidad de género.


"Empieza mi nueva vida. Voy a salir con la frente en alto, orgullosa de lo que soy. Sin tener que esconderme porque no cometí ningún delito. Lo único que hice fue elegir una vida diferente. Ese condicionamiento implicó que se me niegue un montón de derechos", indicó Ironici en diálogo con Diario UNO, en una entrevista realizada por Victoria Rodríguez.


No fue sencillo ni rápido. El trámite para que el Estado provincial reconozca que ella es Alejandra y no el nombre que indicaba antes el documento fue largo.


Ironici tuvo que demostrar lo que ya había demostrado hace muchos años: que es una mujer. Hace más de tres años empezó a andar el camino legal y más de 20 el de la aceptación social.


La lucha comenzó en 2009 cuando le quitaron el seguro de capacitación y empleo municipal. En ese momento ella se acercó a la Secretaría de Derechos Humanos e inició el reclamo por el derecho a su identidad como mujer.


Tiempo después y con el DNI entregado en mano por el propio gobernador de la provincia, concursó un cargo administrativo en la Maternidad del hospital Iturraspe de Santa Fe Capital y trabaja desde entonces allí.

Cappiello en la jornada sobre enfermería

El ministro de Salud, Miguel Ángel Cappiello, participó en Rosario de la apertura de la "5ta. Jornada de Actualización en Enfermería" que se desarrolló en el Centro Cultural Parque de España.

El encuentro, que estuvo organizado por la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (Adecra), contó también con la presencia del secretario de Salud Municipal, Leonardo Caruana; el presidente de Adecra, Jorge Cherro; y por la Comisión de enfermeros de Gestión de Adecra y jefa corporativa de Swiss Medical Group, Silvia Wesenack.
Al dirigirse al auditorio, Cappiello ponderó la relevancia que tiene el recurso humano, al recordar que "cuando diseñamos la política de salud provincial los que mejor entendieron los cambios siempre fueron los enfermeros, quienes apoyan el proceso de cambiar las cosas para mejorar la atención de salud de los ciudadanos".

"Los enfermeros y las enfermeras –continuó–son la organización misma de la salud, son la parte fundamental desde la cual nosotros, los otros trabajadores de la salud, descansamos la seguridad del paciente, en la seguridad de que lo van a cuidar y hacer todo lo posible para garantizarles accesibilidad y el derecho a la salud" .

Seguidamente, Caruana reconoció la importancia de la Jornada en la que se está "jerarquizando el rol del enfermero, el cual en todos estos años y gracias a estos espacios, ha colaborado siempre en el proceso de atención, tomando con muchísima responsabilidad el garantizar el derecho a este bien social".

El presidente de Adecra, Jorge Cherro, destacó que "el mayor capital que tienen nuestras empresas, es el capital humano, en especial aquellos que conforman el equipo de salud y dentro del equipo de salud, el rol de enfermería es determinante",subrayando "el profesionalismo, la calidad y calidez con que realizan su tarea diaria, tan relacionada con la evolución favorable de la salud de nuestros pacientes".

Por su parte, la jefa corporativa de Swiss edical Group, Silvia Wesenack, se refirió a la jornada y la profundización del tema "La Seguridad del paciente desde la trazabilidad de los medicamentos, abordada por todos los disertantes que nos acompañan para seguir contribuyendo a la seguridad de los pacientes en el ámbito de la salud y de la población en general que va a tener acceso a la medicación".

El evento, fue organizado por Adecra, que es una Cámara pionera que Protege y Jerarquiza a las Instituciones Médicas. Es una entidad sin fines de lucro, una cámara con más de 67 años de trayectoria en defensa de los intereses del sector prestador. Agrupa a más de 250 empresas privadas asociadas en todo el país con un objetivo común: buscar la excelencia y calidad tanto para su personal como para sus pacientes.

Se trata de un grupo de Clínicas y Sanatoios en las que la ética, la solidaridad, el profesionalismo y el desarrollo tecnológico son características fundamentales y valores comunes.

A través de la capacitación y docencia Adecra promueve el desarrollo en las áreas que le conciernen, tanto científicas, tecnológicas como administrativas; razón por la cual organiza cursos, jornadas, conferencias y exposiciones en Capital Federal y en ciudades del interior. De esta manera, tiende al progreso, la protección y la jerarquización de las instituciones adheridas.
La Comisión de Enfermeros de Gestión de Adecra nació en 1995 formado por un grupo de enfermeros comprometidos con la función de gestión en enfermería.

Su objetivo es agrupar a sus asociados para fomentar, difundir, llevar a cabo programas organizativos, intercambio de conocimientos a través de la investigación y capacitación que contribuyen a mejorar la actividad de la enfermería dentro de un marco legal y ético.-

Día a día realizamos nuestras tareas con el mayor grado de conciencia

Sabemos lo que significa y nos sentimos parte del sistema de salud, a la que dedicamos todo nuestro esfuerzo. Día a día realizamos nuestra...