“Los enfermeros tienen una gran capacidad para dar y transmitir cariño”

P05Rafaelillo IMG_1543asión es lo que desata el toreo, sentimientos encontrados. Hay quien lo entiende como un arte donde la valentía y el coraje llevan las riendas, y quien lo entiende como un acto violento y cruel. Dos lados opuestos de la balanza. Rafael Rubio Luján, conocido como "Rafaelillo", siente el toreo como "una necesidad espiritual", para el diestro murciano el toreo es una lucha por la vida.

Con varias cogidas, "peajes que hay que pagar" como nos explica, para Rafaelillo la figura del profesional enfermero es fundamental, alguien que está siempre cerca de la profesión, alguien que "tiene una gran capacidad humana y profesional".

Pregunta-. El toreo es una práctica que desata pasiones, tanto a favor como en contra. Es complicado entender cuál es el sentimiento que prima en los toreros, qué sienten para exponerse, incitar y esquivar las acometidas de un toro, de volver al ruedo tras una cogida. ¿Cómo podría explicarlo? 

Respuesta-. Es muy difícil de explicar… Es algo que sientes, es un sentimiento muy fuerte, no encuentro las palabras apropiadas para ello, para mí es una necesidad espiritual, una sensación de plenitud, un sentimiento profundo lo que tengo cuando estoy ante un toro. No tiene nada que ver con el dinero, es algo mucho más emocional. En la parte física puedo decir que es una explosión de adrenalina, la tensión es muy fuerte. Necesitas tener una preparación física importante y una concentración fuerte para hacer frente a cada movimiento.

Pregunta-. Los toreros y aficionados defienden el sentimiento que profesa la profesión, al otro lado de la balanza están los sentimientos de aquellas personas que ven en el toreo un acto cruel. Valentía y arte frente a indefensión y crueldad. ¿Cuál es su opinión ante las voces críticas que piden la eliminación de la denominada Fiesta Nacional?

Respuesta-. Lo único que pido es respeto, existe una cultura que gira entorno a ello, al mundo del toreo, existen importantes artistas que dedicaron su obra a este arte. Para mí es un sentimiento muy especial, lo que siente la profesión por el toro es algo muy intenso. Veo el toreo como una lucha por la vida, no por la muerte.

Yo respeto todas las opiniones, respeto que haya gente que no sienta lo que nosotros sentimos. Para mí es arte e inteligencia, a partir de ahí que entre a la plaza quien lo desee.

Pregunta-. El pasado mes de junio toreó en Las Ventas (Madrid) en la corrida de Miura que daba por finalizada la Feria de San Isidro. Terminó dando la vuelta al ruedo emocionado. ¿De qué plaza guarda mejores recuerdos? ¿Y peores?

Respuesta-. Las Ventas es la plaza más importante del mundo. Hice una buena faena, sí, aunque me falló la espada… Al dar la vuelta al ruedo me emocioné mucho, no pude contenerme, para mí había sido uno de los mejores días.

Lógicamente los peores recuerdos los guardo de aquellas plazas en las que he sufrido una cogida, es un peaje que hay que pagar. La de Quito fue complicada, tuve una importante cogida, aunque luego me recuperé y conseguí triunfar.

Pregunta-. En 2010 sufrió una importante cogida en Quito (Ecuador), donde en primera instancia le auxilió su compañero Padilla. ¿Qué le sucedió?

Respuesta-. Fue la cogida más grave que he tenido, una cornada profunda en la parte externa del muslo derecho que sangraba mucho. Recuerdo que en el ruedo me cogió mi compañero, el maestro Padilla que estaba viendo la corrida corrió a ayudarme. Con su propia mano taponó la herida, me fue tranquilizando, mientras metía él mismo gasas en la herida, hasta llevarme a la enfermería.

Fue un momento muy duro, muy duro. Pedí el teléfono a un amigo para llamar a mi mujer, estaba embarazada…

Pregunta-. La vida de un torero va ineludiblemente unida a los profesionales enfermeros que velan por sus cuidados cuando sufre una cogida. ¿Qué papel tienen para usted la enfermera/o en el proceso de curación?

Respuesta-. Para mí tienen una función muy importante, fundamental, los enfermeros y enfermeras tienen una gran capacidad para dar y transmitir cariño, te hacen sentir bien, acompañado en todo momento, tienen una gran humanidad, realizan una labor humanitaria muy destacable… Creo que esto lo da la profesión, esto es vocacional.

Mi experiencia me hace afirmar que además de ese cariño, que repito es muy necesario cuando estás mal, cuando estás enfermo, tienen una responsabilidad y una profesionalidad que te hacen sentir seguro. Destaco también el respeto que tienen ante el enfermo, eso es muy importante.

Guardo muy buenos recuerdos de los profesionales enfermeros que me han atendido, de hecho mantengo el contacto con algunos de ellos tras haberme tratado y curado las heridas de las cogidas.

Pregunta-. Las secuelas físicas son más evidentes tras una cogida, pero ¿cómo afecta en el plano psicológico un episodio de estas características?

Respuesta-. Necesitas tiempo, es algo que hay que pagar… Por una cogida no he necesitado ayuda de un psicólogo, por una cogida no, he pedido ayuda profesional tras la muerte de mi hermano, fue algo duro y difícil. La terapia me ayudó, la comprensión, la escucha… Sin embargo, tras una cogida la mente tiene otros mecanismos, se "autoayuda" sola, es una fuerza mental diferente, dejar que los pensamientos negativos no se apoderen de ti, no te acomplejen.

Píldoras  

¿Con qué tres palabras definiría la labor enfermera?

Humanitaria, vocacional, profesional.

¿Qué no falta en su botiquín?

Gasas, Betadine, agua oxigenada, alcohol…

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