La enfermería en crisis: una deuda que la política ya no puede ocultar
Por Lic. Sandro Ortega
La situación de la enfermería en Argentina se ha vuelto insostenible. Mientras los salarios reales caen, las guardias se multiplican y los planteles siguen incompletos, la política mira hacia otro lado. El ajuste recae siempre sobre los mismos: quienes sostienen el sistema de salud con su cuerpo.
Miles de enfermeras y enfermeros ya no pueden pagar un alquiler, sostener a sus familias ni mantener una vida digna. No es un problema individual: es una consecuencia directa de decisiones políticas, de presupuestos insuficientes y de prioridades torcidas.
Pero la responsabilidad no termina ahí.
Gremios y sindicatos que deberían defender al trabajador han optado por el silencio o la tibieza, mientras el personal de enfermería se agota física y emocionalmente. La representación que no defiende, abandona.
La enfermería necesita salarios reales, planteles completos, condiciones de trabajo humanas y una política que deje de recitar discursos vacíos para empezar a gobernar con hechos.
Hasta que eso no ocurra, la crisis seguirá profundizándose. No por falta de vocación, sino por falta de respuestas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario