7 ago. 2012

El éxodo de médicos y enfermeras se duplica por los recortes sanitarios


Las salidas de profesionales van parejas al aumento del paro

Los contratos eventuales no se renuevan y las bajas no se cubren

La mayoría emigra a Europa



Sergi Ortiz-Alinque, médico de familia, trabaja en un centro de salud de Londres. De momento no tiene pensado volver a España aunque tiene plaza de funcionario. / CARMEN VALIÑO


Eskilstuna, una coqueta ciudad sueca a unos 120 kilómetros al oeste de Estocolmo, sede de Volvo y lugar de residencia de la cantante morena de Abba, será el próximo hogar de Jorge Sotoca y Mercedes López. Él es pediatra; ella, oftalmóloga. Tienen 32 años. El próximo febrero empiezan a trabajar en el hospital del municipio, un centro terciario que da cobertura a unos 400.000 habitantes de la región. Con ellos viaja su hija de un año. Ya tienen el contrato (indefinido) firmado. Hasta elegida la guardería. Van a ser emigrantes. Y tienen muy claro por qué se marchan de España: "Inestabilidad laboral, incertidumbre por los acontecimientos por venir, escasas posibilidades de crecimiento profesional y la posibilidad de darle un futuro mejor a nuestra hija", resume Sotoca.

La crisis y los recortes en sanidad están expulsando del sistema a profesionales muy cualificados en cuya formación la sociedad ha invertido millones de euros. Médicos y enfermeras cuya salida laboral consiste, y eso si tienen suerte, en contratos que se renuevan mes a mes y remotas posibilidades de obtener un puesto que no sea precario. Ante tal panorama, muchos deciden emigrar.

La Organización Médica Colegial, la entidad que agrupa a todos los colegios de España, ha emitido 948 certificados de idoneidad en los primeros seis meses de este año. Este documento es necesario para trabajar en la Unión Europea y, a falta de datos del Ministerio de Sanidad —que afirma no disponer de ellos—, un termómetro para medir la fuga de facultativos. A juzgar por las cifras, no deja de aumentar: en 2011 se expidieron 1.435 certificados y en 2010, 1.248. Suponen solo una parte de los emigrantes, ya que este documento no es necesario en países fuera de Europa. Lo mismo ocurre con los enfermeros: en 2010 se fueron como mínimo 675 mientras que en 2011 hicieron las maletas 914. Este año ya se han marchado casi 400.

En paralelo al éxodo —que se asemeja al de los años 1990 cuando miles de profesionales hicieron las maletas para viajar a Reino Unido o Portugal— se observa otro fenómeno. El paro entre médicos y enfermeras, colectivos poco acostumbrados a tener que recurrir al Inem, está subiendo. Tanto que se ha más que doblado en el último año y medio, con un acelerón en este primer semestre de 2012. Hay 13.400 enfermeros registrados como parados en los servicios públicos de empleo; a finales de 2010 eran 6.400. No era el caso de Sotoca y López, que estos días descansan en un pequeño pueblo de Ponferrada antes de empezar el curso intensivo de sueco que les paga el hospital (cuatro meses, con beca de 700 euros al mes). Él llevaba tres años firmando contratos eventuales en hospitales comarcales de Castilla-La Mancha —últimamente solo de un mes—; ella pudo firmar una vacante.

El enfermero Pablo Rubio lleva nueve meses en Reino Unido. / C. VALIÑO

Muchos médicos jóvenes les considerarían afortunados. "Los residentes que han terminado en mayo se han encontrado con que su salida es hacer guardias o ir a engrosar las listas del paro", se lamenta el vicepresidente de laConfederación Estatal de Sindicatos Médicos (Cesm), Tomás Toranzo. "Estamos preocupados porque esto no ha hecho más que empezar. Que tengan que marcharse con lo que se ha invertido en ellos es un despilfarro de recursos. Nos estamos descapitalizando de profesionales muy cualificados", añade. Los estudios que maneja el Cesm afirman que formar a cada especialista cuesta unos 200.000 euros.

La situación ha cambiado radicalmente desde que en 2009 el ministerio de Sanidad alertara de la falta de médicos. Entonces el departamento que dirigía Bernat Soria afirmaba en un informe que el país necesitaba de manera urgente 3.200 facultativos para cubrir las necesidades sanitarias de la población. El déficit en 2025 sería de más de 25.000 profesionales, auguraban. El Gobierno llegó a plantearse aumentar las plazas universitarias y de residencia y agilizar las convalidaciones de profesionales extranjeros. Conclusiones con las que nunca estuvieron de acuerdo los colegios de médicos, que consideraban que más que faltar profesionales lo que ocurría es que estaban mal repartidos por especialidades.

Los ajustes económicos han convertido ese debate en cenizas, y el éxodo de profesionales sanitarios no ha hecho más que comenzar. Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial, calcula que dentro de dos años habrá más de 10.000 médicos en paro. "No se han recortado las plazas de las facultades de Medicina, cada año salen 7.000 nuevos médicos y en esta situación muchos irán directamente al paro, así que una solución es irse. Algunos lo hacen por voluntad, pero la mayoría se va porque prácticamente no les queda otro remedio", afirma.

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