Los hombres de blanco. Conozca a hombres que decidieron estudiar enfermería

Los hombres de blanco. Conozca a hombres que decidieron estudiar enfermería
Santo Domingo

Los hombres de blanco. Conozca a hombres que decidieron estudiar enfermería



El deseo de ayudar a los demás los hizo escoger una carrera que si bien es cierto resulta cansada también los llena de satisfacción.

 Juan Castro, Jorge Guerrero  y Jhon Henao son enfermeros, tienen muchas responsabilidades, entre ellas tratar a los pacientes, ofrecer consuelo y apoyo emocional a la familia de los enfermos. 

Los profesionales en Enfermería también ayudan a los doctores a realizar exámenes, diagnósticar y estudiar resultados, manipular equipos médicos, suministrar  sueros.  
Castro ejerce su profesión hace tres años. Es licenciado en Enfermería.  
"No me da vergüenza haber estudiado una carrera que está considerada por la sociedad para las mujeres, más bien me ha dado fuerzas para seguir adelante y demostrar que hay igualdad de género", refiere Castro mientras camina hacia una habitación para ubicarse una bata blanca. 
Antes, cuando laboraba en una casa de Salud de Portoviejo, Manabí, al enfermero le ocurrió algo que le dio impulso para seguir con la carrera que eligió.   
"Me ordenaron ubicarle una inyección a una señora de  casi 70 años, al enterarse de que sería yo quien debía aplicarle la ampolla me dijo que no se dejaría y que quería que la atendiera una mujer, ese pequeño incidente no me molestó, más bien me enseñó a tener paciencia con los pacientes porque no todos aceptan que un hombre los atienda", agregó Castro quien realizó sus estudios superiores en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam). 
Guerrero tiene doce años en el área de la Salud, hace cinco se licenció en Enfermería. 
Se inició como auxiliar. 
En la actualidad trabaja en el hospital del IESS de Santo Domingo en el área de Cirugía y Traumatología.  
Con una impecable bata blanca Guerrero dijo que estudió en la Universidad Central y que lo que más le gusta es brindar apoyo a los demás. 
"Estudié por vocación, me gusta lo que hago y eso es lo importante", afirmó. 
Cuando a pacientes mujeres les explica antes el procedimiento que va a realizar.  No se siente despreciado por los demás por haber elegido una profesión que es más escogida por las mujeres. 
"Es una profesión de sacrificios, uno no tiene horario, debemos estar prestos para lo que sea", admitió.
Guerrero está casado, tiene dos hijos. Henao cursa el tercer semestre de la carrera de Enfermería en la Universidad Católica de Santo Domingo. 
Su lema es "ayudar a los demás". 
Trabaja en la Cruz Roja como paramédico. 
Hay quienes creen que Henao es gay por estudiar Enfermería, pero él prefiere hacerle oídos sordos a esos comentarios. "Esta profesión es bonita", manifestó. 

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