15 feb. 2014

Una salita sufrió dos robos en cuatro días

EL CARTEL CON EL QUE SE TOPARON LOS PACIENTES QUE CONCURRIERON AYER AL CENTRO DE SALUD DE 520 Y 142. LADRONES SE LLEVARON DOS OTOSCOPIOS Y UN FLAMANTE TENSIÓMETRO, ENTRE OTROS ELEMENTOS
Una salita sufrió dos robos en cuatro días El viernes, ladrones golpearon y maniataron a una enfermera. Ayer desvalijaron el lugar EL CARTEL CON EL QUE SE TOPARON LOS PACIENTES QUE CONCURRIERON AYER AL CENTRO DE SALUD DE 520 Y 142. LADRONES SE LLEVARON DOS OTOSCOPIOS Y UN FLAMANTE TENSIÓMETRO, ENTRE OTROS ELEMENTOS EL CARTEL CON EL QUE SE TOPARON LOS PACIENTES QUE CONCURRIERON AYER AL CENTRO DE SALUD DE 520 Y 142. LADRONES SE LLEVARON DOS OTOSCOPIOS Y UN FLAMANTE TENSIÓMETRO, ENTRE OTROS ELEMENTOS El clima de hostilidad e inseguridad en el que trabajan médicos y enfermeros de la salud pública local se mantiene intacto, sin alivio, ni tregua. Esta vez le tocó a los trabajadores de una salita de primeros auxilios de La Granja, en donde el viernes pasado habían golpeado y maniatado a una enfermera. El último de estos casos sucedió ayer, aunque con mucha menos violencia. Los delincuentes se colaron en el Centro de Salud Nº 32, en 520 y 142, entre las 6 y las 7.30 de la mañana, un lapso en el que no había nadie atendiendo. Habrían entrado sin forzar ningún acceso, según fuentes policiales, aunque una mujer que trabaja allí señaló que “de una patada pudieron haber abierto muy fácil el portón”. Dos otoscopios, un tensiómetro comprado una semana atrás, una computadora y todos los elementos utilizados para dar primeros auxilios conformaron el botín con el que huyeron los desconocidos. A su paso, los delincuentes dejaron varios sectores desordenados. Los encargados de la salita descubrieron todo y desde ese momento suspendieron la atención. “sin un policia, no abrimos” Debido al robo, los vecinos de la zona se quedaron sin atención en el centro médico, donde los recibía un cartel pegado en la puerta con una escueta explicación de lo ocurrido. El personal que se quedó en el lugar terminaba de aclarar la situación a los pacientes. “No tenemos medidas de seguridad ni tampoco insumos básicos para dar el servicio, porque se llevaron todo”, sostuvo una enfermera que pidió reserva de su identidad. Según los cálculos de la profesional, sólo en el turno tarde, entre 20 y 30 personas que van habitualmente debieron buscarse otro centro de salud. La situación podría extenderse hasta el lunes, cuando recién podrían reponer los elementos necesarios para la atención. En la salita recordaron un episodio ocurrido el viernes pasado, y no descartaron que hayan actuado los mismos ladrones que ayer. Ese día entraron delincuentes que amedrentaron a la enfermera, que estaba sola. Como intentó activar el botón de pánico, la emprendieron contra ella: le pegaron y la dejaron maniatada a una silla, para después robarle todas sus pertenencias. Fue esa mujer la que “quedó shockeada y no volvió nunca más a trabajar” allí, contaron ayer a este diario. Por eso el ministerio envió otra empleada, que -al parecer- ayer se retiró antes de que llegara su reemplazo. El personal sólo quiere retomar el trabajo, pero en otras condiciones: “Sin un policía en la puerta, no abrimos”, advirtieron

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