Reino Unido se enfrenta a una escasez de 24.000 enfermeros

La industria sanitaria británica sufre en la actualidad una escasez cercana a los 24.000 enfermeros al año, una situación que se ve afectada directamente por razones como la disminución de estudiantes que eligen Enfermería en las universidades británicas, unas normas de inmigración más duras y los recortes de los gastos que sufre el sistema sanitario del país, comúnmente conocido como NHS.

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Según un informe de la consultora Christie & Co, los enfermeros españoles son los más propensos a venir al Reino Unido en 2015, seguidos de portugueses e italianos. En concreto, según datos del Colegio de Enfermeros y Matronas del Reino Unido, en lo que va de año ya han aceptado a 718 españoles en el sistema, lo que hace que el número total ascienda 5.859.

Sin embargo, el clima político y el debate sobre la inmigración generado a raíz de las pasadas elecciones de mayo, en las que el primer ministro David Cameron ganó las elecciones por mayoría absoluta, hace difícil para muchos operadores y hospitales contratar a más personal sanitario extranjero.

Menos enfermeros británicos

A nivel nacional, el número de plazas de estudiantes británicos con financiación pública se redujo de 22.000 en 2008 a 17.000 en 2012, lo que hizo que se graduaran unos 3.000 enfermeros menos. El director de la consultora Christie& Co, Michael Hodges, hace hincapié en la escasez de los enfermeros británicos apuntando a que "se está sufriendo una mala planificación como resultado de las medidas de austeridad en los últimos años".

Los que peor lo tienen para buscar enfermeros son las residencias privadas para el cuidado de mayores, según la encuesta, que manifiesta una tasa de vacantes del 9% en comparación con el 7% del Servicio Nacional de Salud. Esta es una de las opciones más comunes por las que se deciden los profesionales españoles con un nivel más justo de inglés cuando llegan al Reino Unido.

Hodges también apunta a la baja dotación salarial que tienen muchos profesionales sanitarios y como se convierte en la causa de que muchos británicos no apuesten por estos estudios. "Tienen que ser capaces de pagar a la gente un salario adecuado, pero los honorarios deben reflejar el verdadero costo de la atención y es difícil de reconocerlo en el clima de austeridad", puntualizó Hodges.

La buena reputación de los españoles

Uno de los españoles que ya lleva varios años trabajando en Londres como enfermero en un hospital privado es Rafa Casa, quien reconoce que se ha sentido inmigrante por no tener acento británico. "La ventaja que tenemos los enfermeros españoles es que sabemos hacer de todo. Y en mi caso particular, que si algo falla busco la manera de solucionarlo. Soy muy resolutivo y rápido, pero quiero superarme y tengo un buen camino para seguir avanzando", comenta.

"Yo vine aquí más que poner una necesidad económica por la experiencia y está siendo una experiencia de 10, ojalá lo hubiera hecho antes", afirma.

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