La crisis sanitaria, social y económica que atraviesa nuestro país golpea cada día a miles de trabajadores, jubilados y familias que encuentran cada vez más dificultades para acceder a la atención de salud.
En muchas localidades de la provincia de Buenos Aires y del interior del país, el sistema público se ha convertido en la única respuesta posible frente a una demanda creciente y recursos cada vez más limitados.
Detrás de cada consulta hay una persona que sufre.
Hay dolor, incertidumbre, angustia, ansiedad y, muchas veces, miedo.
Y allí están las enfermeras y los enfermeros.
En hospitales, centros de salud, ambulancias y servicios de emergencia, sostienen con profesionalismo, compromiso y humanidad una tarea esencial para la sociedad.
Pero también reciben el impacto emocional de esta realidad.
Escuchan, contienen, acompañan y cuidan, aun cuando muchas veces trabajan bajo condiciones de gran exigencia y desgaste.
Cuidar a quienes cuidan no es una opción.
Es una responsabilidad colectiva.
Porque fortalecer la enfermería es fortalecer el sistema de salud y garantizar una atención más humana para toda la comunidad.
Lic. Sandro Ortega
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