El sindicato de enfermería presenta una queja formal a Sanidad

Multitudinarias oposiciones a enfermería en Gijón

El sindicato de enfermería presenta una queja formal a Sanidad por la macrooposición

Portavoces sindicales reconocen un rosario de protestas procedentes de toda España por la desorganización de la prueba del sábado

29.10.2013 | 10:52

A. RUBIERA La macrooposición de enfermería que el sábado se celebró en el recinto de la Feria de Muestras de Asturias, y que reunió a más de 7.000 personas de las casi 11.000 que estaban convocadas, ya ha generado una queja formal del Sindicato de Enfermería (Satse) ante la Consejería de Sanidad. Margot Marqués, secretaria general del sindicato, reconoció ayer que la presentación de la protesta era obligada visto el volumen de quejas -"muchas de ellas en la misma línea, lo que implica que merecen un crédito por nuestra parte", indicó- que les habían llegado hasta ayer y que, según parece, seguirán llegando a las delegaciones sindicales.

Desde buena parte de las comunidades españolas se pusieron en contacto con el Satse para conocer un poco más de lo sucedido en Gijón el sábado, con la coincidencia generalizada de que, si bien la prueba no revistió una especial complejidad, fue el desarrollo de la misma lo que podría acabar provocando un disgusto a las autoridades asturianas.

El hecho de que se empezara con más de una hora de retraso sobre el horario previsto o que no hubiera una previsión de qué hacer en caso de que los examinados tuvieran la necesidad de ir al baño -ni siquiera en el caso de mujeres embarazadas o personas con problemas de salud-, o que las personas que se examinaban estuvieran casi "codo con codo" haciendo la prueba y sin que hubiera dos modelos de examen diferentes, fueron algunas de las denuncias de los participantes de las que el Satse dejó constancia en su queja a la Consejería. Algunas situaciones fueron tan surrealistas o denigrantes como que hubo quien orinó en el aula en botellas, otros en algún rincón tapados por compañeros, e incluso se sabe de la negativa tajante para dejar salir del recinto a una enfermera con problemas de cólicos nefríticos de repetición. La situación fue tan tensa que en algunos pabellones se optó por hacer caso omiso a la clausura.

Tanto portavoces del Satse como algunos representantes de UGT que participaron en la prueba aseguran, sin embargo, que hay fiabilidad de las cajas de los exámenes llegaron perfectamente selladas a los pabellones, y que la identificación de los nombres personales en las hojas de exámen que se entregaron se recortaban y se introducían en sobres para garantizar el anonimato, por mucho que algunos opositores lo cuestionaran. "El problema es que la prueba se alargó demasiado y, para entonces, ya había cundido la histeria y la gente no atendía a razones", argumentaba ayer una de las personas que controló la oposición.

Desde el Satse están dando a conocer el apoyo jurídico que se podrá prestar a todos los afiliados que quieran reclamar, pero esas impugnaciones, si las hubiera, deberán ser personales. Ayer ya había opositores que daban por seguras impugnaciones masivas, aunque no sean muchas las personas que quieran que se invalide una prueba que, dicen, era "muy asequible".

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