Nos acercamos al 21 de noviembre. Una fecha para celebrar, reconocer y homenajear a quienes todos los días sostienen el cuidado de la salud.
Pero también debe ser una fecha para reflexionar y hablar de nuestra realidad.
🔹 Déficit estructural de enfermeras y enfermeros.
🔹 Plantillas insuficientes y sobrecarga laboral.
🔹 Condiciones de trabajo que muchas veces no son dignas.
🔹 Contrataciones precarias e inestabilidad laboral.
🔹 Salarios que, para muchos colegas, no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
🔹 Endeudamiento y pérdida de calidad de vida.
🔹 Impacto sobre la salud emocional, los vínculos familiares y la vida cotidiana.
🔹 Profesionales que, por necesidad, terminan alejándose de la profesión y buscando otros trabajos.
No podemos naturalizar esta realidad.
Cuidar a quienes cuidan también es una responsabilidad del Estado, de las instituciones y de toda la sociedad.
El 21 de noviembre no debería ser solamente un día de homenajes.
Debe ser también una oportunidad para escuchar, debatir y construir soluciones concretas para la enfermería argentina.
Porque reconocer nuestra profesión no es solamente decir que somos importantes.
Es garantizar condiciones dignas para ejercerla.
Este 21 de noviembre, celebremos, pero también tengamos el valor de reflexionar.
Por una enfermería reconocida, cuidada y dignificada.
Lic. Sandro Ortega
Un enfermero más.