28 feb 2026

Situación del personal de enfermería y riesgos para la sostenibilidad del sistema de salud

El Colectivo de Enfermería informa a los parlamentarios, sindicalistas, gremialistas y autoridades sanitarias con el propósito de exponer evidencia nacional e internacional que demuestra el deterioro progresivo de las condiciones laborales del personal de enfermería y su impacto directo en la seguridad del cuidado y la capacidad operativa del sistema de salud.
La información presentada se basa en:
Observación sistemática en terreno.
Registros internos de servicios clínicos.
Indicadores reconocidos por organismos internacionales.
2. Indicadores internacionales relevantes
A continuación se presentan estándares y hallazgos ampliamente reconocidos por la comunidad internacional en políticas sanitarias:
2.1. Dotaciones seguras (Safe Staffing Standards)
Diversas investigaciones y recomendaciones internacionales establecen:
Ratio recomendado en servicios hospitalarios: entre 1:4 y 1:6 en unidades generales.
En unidades críticas, ratios más estrictos: 1:1 o 1:2, según gravedad del paciente.
Incrementos de carga por sobre estos niveles se asocian a:
+7–10% en eventos adversos por paciente.
+5–8% en mortalidad hospitalaria ajustada por riesgo.
Aumento en errores por omisión de cuidados.
2.2. Riesgos psicosociales y burnout
Estudios internacionales señalan:
Más del 40–60% del personal de enfermería presenta síntomas clínicos de agotamiento.
Los niveles altos de burnout se correlacionan con:
Mayor rotación del personal (+15–25%).
Aumento de licencias prolongadas.
Reducción de la calidad percibida del cuidado.
2.3. Impacto en la seguridad del paciente
La evidencia epidemiológica internacional demuestra que:
Cada aumento de un paciente adicional por enfermera/o eleva entre 5–7% el riesgo de complicaciones.
La falta de pausas y descanso incrementa errores de medicación en hasta un 30%.
Sistemas con dotaciones inestables presentan tasas más altas de reingresos, lo que incrementa costos para el sistema.
Estos indicadores son utilizados regularmente en análisis comparados por agencias internacionales, universidades y observatorios de políticas públicas.
3. Evidencia recogida en el país
El Colectivo de Enfermería ha identificado los siguientes patrones, coincidentes con la evidencia global:
Déficits de dotación que superan estándares internacionales, especialmente en turnos nocturnos y fines de semana.
Aumento de licencias médicas por condiciones atribuibles al entorno laboral (fatiga crónica, estrés, trastornos musculoesqueléticos).
Rotación elevada del personal, especialmente en servicios de alta demanda.
Condiciones de trabajo que comprometen la continuidad del cuidado, generando riesgo para pacientes con dependencia moderada y alta.
Dificultad para cumplir protocolos debido a saturación operativa.
4. Implicancias para la función del Estado
La situación descrita tiene implicancias en áreas bajo responsabilidad del Estado:
4.1. Seguridad del cuidado
La disminución de dotaciones y el aumento del desgaste del personal son factores de riesgo que pueden afectar indicadores de:
eventos adversos,
infecciones asociadas a la atención,
complicaciones prevenibles,
mortalidad evitable.
4.2. Sostenibilidad del sistema de salud
La pérdida de personal capacitado y el aumento de rotación implican:
mayores costos de formación y reemplazo,
pérdida de experiencia acumulada,
impacto en la eficiencia de servicios críticos,
disminución de la capacidad de respuesta ante emergencias.
4.3. Cumplimiento normativo
Los riesgos psicosociales y la falta de condiciones seguras se enmarcan en las obligaciones nacionales e internacionales sobre:
entornos laborales saludables,
prevención de riesgos laborales,
protección de la salud mental en el trabajo.
5. Recomendaciones técnicas al Parlamento
El Colectivo de Enfermería solicita que esta comisión considere las siguientes acciones:
5.1. Medidas de corto plazo
Evaluar cargas laborales con instrumentos validados.
Ajustar dotaciones en servicios críticos según estándares internacionales.
Garantizar pausas mínimas y tiempo efectivo de descanso.
5.2. Medidas de mediano plazo
Incorporar indicadores de condiciones laborales en evaluaciones de calidad.
Implementar programas de prevención de riesgos psicosociales con supervisión externa.
Crear un sistema nacional de monitoreo de dotaciones y condiciones laborales en salud.
5.3. Medidas de largo plazo
Asegurar participación vinculante del personal de enfermería en planificación sanitaria.
Incorporar criterios de seguridad del personal en financiamiento y modelos de gestión.
Fortalecer la formación y retención del personal como política estratégica.
El Colectivo de Enfermería reafirma que esta situación no constituye una demanda sectorial aislada, sino un riesgo para la salud pública y la sustentabilidad del sistema sanitario.
Adoptar medidas basadas en estándares internacionales es indispensable para garantizar:
servicios seguros,
personal protegido,
costos controlados,
continuidad operativa del sistema de salud.
"Cuando las asimetrías de poder se vuelven rutina, las y los trabajadores, incluida la enfermería, terminan pagando con su cuerpo y su bienestar lo que el sistema se niega a asumir.
Lic. Sandro Ortega 


Enfermería Si se vuelve cotidiano, se vuelve invisible

El sector de enfermería vive un nivel de desgaste peligroso
No es retórica. La sobrecarga emocional, la deuda, la presión laboral y la falta de reconocimiento generan:
agotamiento mental,
somatización física,
pérdida de sentido laboral,
riesgo real de enfermedades crónicas o incapacitantes.
Eso no se arregla "aguantando". Tu cuerpo y tu mente siempre pasan factura.
Priorizar no es un lujo: es una necesidad laboral y de salud
Si no se fijan prioridades claras, las y los trabajadores terminan siendo la válvula de escape. Eso incluye:
Definir lo no negociable: límites de horarios, cargas, funciones.
Nombrar el malestar: callarlo solo perpetúa el daño.
Organizarse: individualmente se sufre; colectivamente se transforma.
Diferenciar confort de resignación: callar por miedo o cansancio no es paz, es desgaste acumulado.
Lo que se necesita ahora no es heroicidad silenciosa, sino estrategia
No basta con identificar la injusticia; hay que canalizarla hacia algo que mejore tu situación. Algunas líneas útiles:
Construir espacios seguros donde el personal pueda expresar sin represalias lo que vive.
Documentar cargas laborales y consecuencias en salud: lo que no se mide, no se defiende.
Impulsar discusiones internas sobre priorización, porque si el propio gremio no define lo esencial, otro lo hará —y casi nunca a favor del trabajador.
Fortalecer redes entre pares: acompañamiento, intercambio, apoyo emocional y práctico.
Lic. Sandro Ortega 



El Colectivo de Enfermería denuncia la normalización del desgaste laboral

El Colectivo de Enfermería denuncia la normalización del desgaste laboral y alerta sobre un riesgo inminente para el sistema de salud
El Colectivo de Enfermería denuncia públicamente que el personal de enfermería está siendo sometido a condiciones laborales que se han vuelto insostenibles y peligrosas. Lo que antes se consideraba una excepción hoy es la regla: sobrecarga permanente, exigencias imposibles, deterioro silencioso y una narrativa institucional que minimiza o deslegitima el malestar del personal.
Esto no es un desajuste operativo.
Es un modelo de funcionamiento que se sostiene sobre el agotamiento de quienes cuidan.
El sistema se está sosteniendo a costa de la salud del personal
Durante los últimos años, el colectivo ha constatado:
Plantillas reducidas de forma crónica.
Turnos que rebasan cualquier estándar de seguridad.
Aumento de licencias por afecciones físicas y psicológicas vinculadas directamente al trabajo.
Rotación acelerada por cansancio extremo y desmotivación.
Episodios reiterados de riesgo para pacientes derivados de cargas injustificables.
La evidencia es clara: el personal de enfermería está siendo empujado a un límite incompatible con un sistema de salud seguro.
La narrativa oficial ya no alcanza: esto no es "reestructuración", es precarización
Mientras trabajadores son señalados como "conflictivos" por exigir condiciones básicas, decisiones institucionales que deterioran el cuidado son presentadas como "ajustes necesarios", "modernizaciones" o "eficiencia".
Esta asimetría comunicacional daña al personal y confunde a la ciudadanía.
Llamemos las cosas por su nombre:
se están normalizando condiciones laborales que ponen en riesgo vidas.
La salud del personal también es salud pública
El colectivo advierte que la continuidad del sistema depende de reconocer de inmediato:
Que la sobrecarga constante está enfermando al personal.
Que el desgaste acumulado ya compromete la calidad del cuidado.
Que sin cambios estructurales, se profundizarán renuncias, incapacidades y desabastecimiento de personal.
Ignorar esta situación no es un error técnico: es una irresponsabilidad ética.
Exigimos acciones inmediatas
El Colectivo de Enfermería exige a las autoridades y gestores de salud:
Restituir condiciones laborales seguras y realistas.
Transparentar los riesgos actuales para pacientes y personal.
Detener decisiones que dependan del sacrificio físico y emocional del personal.
Reconocer públicamente el deterioro y asumir corresponsabilidad.
Incluir a la enfermería en la toma de decisiones estratégicas.
No se puede seguir pidiendo heroicidad a costa de la salud
El colectivo mantiene su vocación y compromiso, pero no aceptará que el sistema continúe funcionando gracias al sufrimiento normalizado de quienes cuidan.
Cuidar al personal de enfermería no es una concesión:
es la única vía para evitar el colapso silencioso del cuidado.
Lic. Sandro Ortega 


Situación crítica del personal de enfermería y riesgos para la continuidad y seguridad del sistema de salud

El Colectivo de Enfermería presenta este comunicado técnico dirigido a autoridades gubernamentales, parlamentarias y organismos responsables de la formulación de políticas públicas en salud. El objetivo es informar, con base en evidencia reciente y patrones observados, el deterioro progresivo de las condiciones laborales del personal de enfermería y sus implicancias directas en la sostenibilidad del sistema sanitario.
1. Antecedentes y situación actual
En los últimos años, los equipos de enfermería han reportado un aumento sostenido de:
déficit de dotaciones respecto a estándares internacionales,
incremento de cargas laborales sin redimensionamiento proporcional,
turnos extendidos y rotaciones que afectan descanso y capacidad funcional,
mayor incidencia de riesgos psicosociales, agotamiento crónico y enfermedades relacionadas al trabajo.
Estos factores no corresponden a eventos puntuales, sino a un proceso estructural persistente, identificado de forma transversal en distintos niveles de atención.
2. Riesgos para la seguridad del cuidado y continuidad del sistema
La literatura en salud pública es consistente: cuando el personal de enfermería opera bajo condiciones inseguras, se incrementan los siguientes riesgos:
reducción en la capacidad de vigilancia clínica,
aumento de errores asociados al cansancio,
disminución de la adherencia a protocolos por saturación operativa,
afectación en la respuesta ante eventos críticos,
deterioro en la continuidad del cuidado.
La acumulación de estos factores compromete directamente la seguridad del paciente y la calidad de la atención, afectando indicadores que son responsabilidad del Estado.
3. Impacto en la salud del personal y obligaciones del Estado
Los registros recopilados evidencian:
aumento de licencias médicas relacionadas a estrés, ansiedad, trastornos musculoesqueléticos y agotamiento extremo;
renuncias vinculadas a condiciones incompatibles con estándares de salud laboral;
signos de desgaste acumulado que, según criterios internacionales, corresponden a riesgos laborales severos.
Esto posiciona la situación dentro del marco de obligaciones del Estado según normativa de seguridad laboral, derechos fundamentales de los trabajadores y los compromisos nacionales e internacionales sobre entornos laborales seguros en salud.
4. Necesidad de una intervención urgente y multisectorial
Considerando la naturaleza sistémica del problema, se requiere una respuesta articulada que incluya:
Evaluación formal de cargas de trabajo con instrumentos reconocidos, para ajustar dotaciones y reducir riesgos operativos.
Implementación de protocolos de prevención de riesgos psicosociales, con seguimiento y supervisión externa.
Garantía de condiciones mínimas de descanso conforme a estándares nacionales e internacionales.
Planes de estabilización de equipos que reduzcan rotación y pérdida de personal formado.
Participación efectiva del personal de enfermería en mesas técnicas de planificación y toma de decisiones.
Mecanismos de monitoreo y rendición de cuentas sobre las medidas implementadas.
Estas acciones no deben ser consideradas opcionales: son indispensables para asegurar la continuidad del sistema y el cumplimiento de las responsabilidades estatales en materia de salud pública.
5. Relevancia estratégica para la política sanitaria
El sistema de salud depende estructuralmente de la labor del personal de enfermería. La evidencia internacional demuestra que mejorar sus condiciones laborales:
reduce costos asociados a errores y rehospitalizaciones,
disminuye el ausentismo y la rotación,
mejora resultados clínicos,
fortalece la resiliencia de los servicios de salud.
Ignorar esta situación generará efectos acumulativos difíciles de revertir y un riesgo real de pérdida de capacidad operativa en sectores críticos.
6. Solicitud de acciones inmediatas
El Colectivo de Enfermería solicita a las autoridades competentes:
Incorporar esta problemática en la agenda legislativa y ejecutiva.
Implementar medidas de corto plazo para mitigar riesgos urgentes.
Iniciar un proceso técnico de revisión estructural de las condiciones laborales del sector.
Establecer mecanismos de participación garantizada para los equipos de enfermería en la formulación de políticas.
El Colectivo de Enfermería reafirma su compromiso con la salud pública y subraya que esta advertencia no responde a una reivindicación sectorial aislada, sino a un diagnóstico basado en evidencia que requiere respuesta del Estado. Garantizar condiciones seguras para el personal de enfermería es una condición indispensable para asegurar un sistema de salud funcional, seguro y sostenible.
Lic. Sandro Ortega 


25 feb 2026

El Colectivo de Enfermería debe Construir Unidad


El mié, 25 de feb de 2026, 22:09, Sandro Ortega <sandro.ortega@gmail.com> escribió:
El Colectivo de Enfermería, tomando como referencia el análisis expuesto por Victorio Pirillo en el ámbito del Municipio de Vicente López, expresa su profunda preocupación ante el avance de narrativas que buscan justificar el deterioro progresivo de nuestras condiciones laborales, la pérdida constante de poder adquisitivo y la creciente inestabilidad en el empleo.
Observamos que sectores con enorme influencia económica impulsan relatos que reducen el valor del trabajo en salud y presentan al Estado como un gasto prescindible, mientras naturalizan políticas que trasladan la crisis a los trabajadores y trabajadoras. En este marco, la enfermería queda expuesta a un escenario donde cada día puede significar un nuevo ajuste, un salario más insuficiente o la amenaza silenciosa del despido.
La sociedad no ha renunciado a la justicia social ni al reconocimiento de la labor esencial que desempeñamos; sin embargo, el desencanto con quienes debían representarla permitió que se instalen discursos que minimizan nuestra tarea, desprofesionalizan nuestro rol y nos ubican como un costo más dentro de una lógica meramente financiera.
Frente a esta realidad, el Colectivo de Enfermería afirma que no es posible sostener el sistema de salud sin proteger a quienes lo sostienen diariamente. La precarización, la incertidumbre y la invisibilización no son compatibles con un servicio de calidad ni con la dignidad profesional que merecemos.
Por ello declaramos:
La necesidad urgente de construir una propuesta de contingencia, diseñada por y para el sector de enfermería, que permita anticipar riesgos, enfrentar políticas regresivas y defender de manera organizada nuestras condiciones de trabajo.
La defensa irrenunciable del salario digno, acorde a la responsabilidad, formación y carga laboral que implica nuestra función.
La exigencia de estabilidad laboral, evitando la amenaza permanente del despido como herramienta disciplinadora o mecanismo de ajuste.
El compromiso de fortalecer la unidad del colectivo, entendiendo que solo la acción conjunta y solidaria puede contrarrestar narrativas que buscan debilitarnos.
La reafirmación del carácter esencial de la enfermería, imprescindible para la salud pública, y por lo tanto merecedora de políticas de protección, reconocimiento y desarrollo profesional.
El Colectivo de Enfermería declara que no aceptará ser tratado como una variable residual de decisiones económicas ajenas a la realidad sanitaria. Nuestra labor es pilar del sistema de salud y exige respeto, estabilidad y condiciones dignas.
Invitamos a todos los profesionales y trabajadores de la enfermería a mantenerse organizados, atentos y participativos en la construcción de esta propuesta de contingencia que resguarde nuestro presente y garantice nuestro futuro.
Lic. Sandro Ortega 


El Colectivo de Enfermería debe Construir Unidad

El Colectivo de Enfermería, tomando como referencia el análisis expuesto por Victorio Pirillo en el ámbito del Municipio de Vicente López, expresa su profunda preocupación ante el avance de narrativas que buscan justificar el deterioro progresivo de nuestras condiciones laborales, la pérdida constante de poder adquisitivo y la creciente inestabilidad en el empleo.
Observamos que sectores con enorme influencia económica impulsan relatos que reducen el valor del trabajo en salud y presentan al Estado como un gasto prescindible, mientras naturalizan políticas que trasladan la crisis a los trabajadores y trabajadoras. En este marco, la enfermería queda expuesta a un escenario donde cada día puede significar un nuevo ajuste, un salario más insuficiente o la amenaza silenciosa del despido.
La sociedad no ha renunciado a la justicia social ni al reconocimiento de la labor esencial que desempeñamos; sin embargo, el desencanto con quienes debían representarla permitió que se instalen discursos que minimizan nuestra tarea, desprofesionalizan nuestro rol y nos ubican como un costo más dentro de una lógica meramente financiera.
Frente a esta realidad, el Colectivo de Enfermería afirma que no es posible sostener el sistema de salud sin proteger a quienes lo sostienen diariamente. La precarización, la incertidumbre y la invisibilización no son compatibles con un servicio de calidad ni con la dignidad profesional que merecemos.
Por ello declaramos:
La necesidad urgente de construir una propuesta de contingencia, diseñada por y para el sector de enfermería, que permita anticipar riesgos, enfrentar políticas regresivas y defender de manera organizada nuestras condiciones de trabajo.
La defensa irrenunciable del salario digno, acorde a la responsabilidad, formación y carga laboral que implica nuestra función.
La exigencia de estabilidad laboral, evitando la amenaza permanente del despido como herramienta disciplinadora o mecanismo de ajuste.
El compromiso de fortalecer la unidad del colectivo, entendiendo que solo la acción conjunta y solidaria puede contrarrestar narrativas que buscan debilitarnos.
La reafirmación del carácter esencial de la enfermería, imprescindible para la salud pública, y por lo tanto merecedora de políticas de protección, reconocimiento y desarrollo profesional.
El Colectivo de Enfermería declara que no aceptará ser tratado como una variable residual de decisiones económicas ajenas a la realidad sanitaria. Nuestra labor es pilar del sistema de salud y exige respeto, estabilidad y condiciones dignas.
Invitamos a todos los profesionales y trabajadores de la enfermería a mantenerse organizados, atentos y participativos en la construcción de esta propuesta de contingencia que resguarde nuestro presente y garantice nuestro futuro.
Lic. Sandro Ortega 


24 feb 2026

ENTREVISTA – Periodista Rubén Villanueva con el Lic. Sandro Ortega

Tema: Reforma laboral, condiciones de enfermería y propuestas del colectivo

Presentación

Rubén Villanueva:
Hoy estamos con el Licenciado Sandro Ortega, referente del colectivo de enfermería, para hablar sobre la situación del sector frente a la posible reforma laboral y las propuestas que están impulsando a nivel político y gremial. Sandro, gracias por acompañarnos.

Sandro Ortega:

Gracias a vos Rubén por el espacio. Para nosotros es clave que la sociedad y la dirigencia política conozcan lo que realmente está pasando en enfermería.

Situación actual

Rubén:
Sandro, ¿cuál es la principal preocupación del colectivo de enfermería ante la reforma laboral?

Sandro:

La mayor preocupación es que nuestras reivindicaciones históricas —mejores condiciones laborales, prevención de riesgos, reconocimiento del desgaste profesional— queden afuera del debate. Enfermería sostiene el sistema de salud, pero sigue trabajando en condiciones que generan agotamiento, lesiones y un nivel de desgaste que no se ve en otros sectores. Si la reforma no contempla las particularidades de nuestra profesión, vamos a retroceder.
  

 Propuestas concretas

Rubén:
Ustedes vienen presentando un documento técnico con propuestas claras. ¿Cuáles son las más urgentes?

Sandro:
Son varias, pero destaco tres:

  1. La incorporación obligatoria de enfermeros especialistas en salud laboral en todos los servicios de prevención.

  2. La reducción de la jornada laboral: 30 horas para áreas cerradas y 35 para áreas abiertas.

  3. La jubilación a los 55 años con 25 de aportes para quienes trabajamos en áreas críticas.

A esto sumamos un reclamo fundamental: la creación de un programa de Violencia Laboral Cero, porque la violencia verbal, psicológica e incluso física es una realidad en muchos servicios.

Impacto en el sistema de salud

Rubén:
Algunos podrían decir que estas medidas tienen costo. ¿Cómo lo argumentan ante el Estado y los legisladores?

Sandro:
El costo real está en no hacerlo. Cuando un enfermero se enferma, se lesiona o se quema emocionalmente, eso genera ausentismo, rotación, pérdida de profesionales y riesgos en la atención.
Nuestras propuestas mejoran la seguridad del paciente, reducen errores y bajan el ausentismo, algo que finalmente beneficia a todo el sistema. No es un gasto: es una inversión en salud pública.

Participación política y gremial

Rubén:
¿Qué esperan del arco político y sindical?

Sandro:
Esperamos algo simple: que nos escuchen y nos incluyan en la mesa donde se deciden las condiciones laborales. Históricamente las reformas se discuten sin enfermería, y eso es inaceptable. Somos la fuerza laboral más numerosa del sistema de salud.
Queremos diálogo, consenso y participación real.


Situación del personal de enfermería y riesgos para la sostenibilidad del sistema de salud

El Colectivo de Enfermería informa a los parlamentarios, sindicalistas, gremialistas y autoridades sanitarias con el propósito de exponer ev...