6 dic 2014

Miles de enfermeras y enfermeros se manifestaron en forma pacífica,

¡No, pues, ahora sí ya no entiendo! Mientras el Presidente de la república llama a la paz social ante los dramáticos eventos vividos en el municipio de Iguala, en el estado de Guerrero, mismos que han generalizado una serie de protestas y desmanes de todo tipo, con o sin razón, los universitarios se inconforman por la intervención policiaca dentro de Ciudad Universitaria y los alumnos del Instituto Politécnico Nacional no terminan con el paro educativo, en la Secretaría de Salud empieza a gestarse otra inconformidad.

Sí, ahora las enfermeras salieron a manifestarse por las principales calles y avenidas de la capital de México por no estar de acuerdo con la desprofesionalización de sus estudios, pues dicen que ya no se reconocerá la licenciatura en enfermería, pues la Secretaría en mención considera que es un oficio y debe ser registrado en el mapa laboral como tal.

Miles de enfermeras y enfermeros se manifestaron en forma pacífica, pero de manera contundente señalaron que no permitirán que no sea reconocido el esfuerzo que realizaron durante cinco años para prepararse como licenciados y que hoy se les quiera dar el trato de personal técnico.

El problema de fondo no lo conozco, pero al igual que el resto de la ciudadanía estoy enterada de los bajos sueldos que perciben esos trabajadores y la responsabilidad laboral, social y humana que tienen y que poco es reconocido porque, inclusive —en algunos casos— cubren horarios de trabajo maratónicos, puede ser el origen del malestar.

En las clínicas y hospitales públicos y privados del país y de los Estados Unidos se requiere con frecuencia la contratación de enfermeras y enfermeros, por tal motivo se han abierto nuevas escuelas que ofrecen la capacitación y hacen más atractivos los estudios ofertando las licenciaturas de dicho personal, pero —cuando menos en el país— la rotación de personal es frecuente.

La razón principal es el pago. Por ejemplo se sabe que en el Hospital Universitario de Saltillo, algunas enfermeras ganan cuatro mil pesos al mes y la exigencia es igual o más a la de cualquiera del resto de empleados. Sito al Hospital Universitario de Saltillo (HUS), pero podría enumerar otros ya que las condiciones salariales no varían mucho.

En algunos hospitales de primer nivel ubicados en la Ciudad de México, los enfermeros han logrado que se les reconozca económicamente —pues tienen un sueldo promedio de doce a quince mil pesos y más como se hace con cualquier otro profesionista— por eso optan por estudiar más años y que se les reconozca como licenciados y poder cobrar como tales.

En algunos casos, en donde se reconoce la antigüedad en el puesto como sucede en el IMSS o en el ISSSTE también se registran sueldos justos y dignos, pero no es la generalidad del gremio, por eso, al ver amenazado su futuro profesional y laboral decidieron salir a protestar en la capital de la república.

Claro que como allá la gente protesta por todo, con causa o sin ella, ese evento pasó desapercibido, sin embargo no está el horno para bollos y es mejor que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto de manera inmediata, antes que se haga un problema más grande.

No es el momento de plantear un asunto de esa envergadura, pues hay que recordar que ese fue el origen del problema que detonó en el IPN, del cual han salido más elementos para prolongar el paro estudiantil y que ha sido causa principal para que los estudiantes estén a punto de perder un semestre.

Por eso me pregunto: ¿Qué caso tiene que en estos momentos se desconozca a los enfermeros como licenciados?, para el caso es lo mismo, porque con licenciatura o no los profesionistas requieren de un mejor sueldo y los hospitales, sobre todo los pacientes, de buenas enfermeras, con oficio y vocación, pues visto así el problema, de qué sirve una licenciatura si no se tiene el oficio y no se mantiene la misión humana tan necesaria en esos momentos.

Me refiero a los momentos en los que uno se encuentra enfermo e internado en el hospital y requiere de todo el conocimiento científico, comprensión y apapacho de quienes nos rodean, y esos son precisamente el personal de enfermería, pues en ocasiones no hay más, ni la familia misma.

¿Quién no ha estado en la cama de un hospital a merced de una enfermera o un enfermero? Pienso que la mayoría. En muchos casos el trato recibido es excelente porque te cuidan, están al pendiente de darte el medicamento correspondiente, le llaman al doctor cuando es necesario y hasta te bañan. Te vas encantado y agradecido, pero casi nunca regresas a reconocer a esa persona que te apoyó en los momentos en los que te encuentras más indefenso… a menos que te vuelvas a enfermar.

Correo electrónico:

dora_elizabeth_mg@hotmail.com

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