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Ante la posibilidad de despidos generalizados, el sindicato de los enfermeros del Sistema de Salud Jackson salió el jueves a la palestra, exigiendo la investigación de un gran jurado de "una administración extremadamente inepta que ha llevado al hospital público al borde de la ruina financiera y está poniendo en peligro a los pacientes''.
"Los despidos no son la respuesta'', aseguró Martha Baker, presidenta de la Oficina Local 1991 del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), que representa a unos 5,000 enfermeros, médicos y otros profesionales. "Consideramos que la administración tiene que asumir mejor su responsabilidad''.
La directora ejecutiva del Jackson, Eneida Roldán, respondió que las alegaciones son ‘‘infundadas e inexactas... Este no es el momento para buscar a quién culpar''.
La conferencia de prensa de Baker, a la que asistieron más de 100 enfermeros y médicos, cerca del departamento de emergencia del Jackson Memorial, marcó una decisiva escalada en una tendencia que ha estado tomando forma durante algún tiempo: el combativo SEIU no va a cooperar calladamente con los pedidos de ayuda de Roldán para reducir un déficit que se espera alcance este año casi $229 millones sino se llevan a cabo recortes drásticos.
El otro sindicato importante del Jackson --la Federación Americana de Empleados Estatales, Condales y Municipales (AFSCME)-- continúa guardando silencio sobre los problemas del sistema. En representación de 5,000 trabajadores del Jackson, principalmente en puestos de apoyo, el portavoz de AFSCME, Joe Reed, declaró el jueves: ‘‘En este momento, no nos vamos a involucrar en lo que está haciendo SEIU''.
Roldán ha pedido a los empleados miembros del SEIU que ganan más de $50,000 que acepten voluntariamente un recorte del 5 por ciento de su pago. Baker desestimó esa propuesta el jueves: "La respuesta no está en los que prestan cuidados médicos''. Afirmó que esos empleados son los únicos que realmente trabajan en el Jackson.
Baker dijo que no está acusando a nadie de actividades delictivas, pero ella escribió en su carta a la fiscal estatal Katherine Fernández Rundle que se necesita una investigación, porque los que supervisan el Sistema de Salud Jackson parecen "incapaces de calcular el déficit del presupuesto, y mucho menos ocuparse del mismo''.
El déficit para el año fiscal 2009, que se afirmó originalmente era de $46.8 millones, podría alcanzar los $243 millones, admiten ahora los ejecutivos.
La fiscal estatal Fernández Rundle dijo que cualquier investigación dependía de la decisión del gran jurado, "un cuerpo independiente de 21 ciudadanos que decide por sí mismo qué asunto de gran importancia investigará durante su término de seis meses. El nuevo término comienza en mayo. . . Como sus asesores legales que somos, nosotros les presentaremos una copia de esta carta y por supuesto que los ayudaremos en toda indagación que ellos decidan hacer''.
Rundle señaló que informes anteriores del gran jurado habían llevado a reescribir el código de construcción, después del huracán Andrew y de una demanda contra el Condado en relación con las condiciones de las viviendas públicas.
Con 2.2 millones de miembros en todo el país, y jactándose de ser el sindicato de más rápido crecimiento de la nación, SEIU se ha ganado una reputación de actuar con firmeza en peleas duras, aun cuando los sindicatos de trabajadores de la industria automovilística han cooperado calladamente para ayudar a las empresas automotrices en quiebra.
La oficina local del SEIU ciertamente armoniza con la imagen del presidente de SEIU, Andy Stern. Un perfil suyo realizado por Fortune Magazine en el 2006 lo describió como ‘‘ningún otro jefe de sindicato que se haya visto. . . Mientras la mayoría de los dirigentes sindicales pasan sus años de labor sorteando lo que se ha dado en llamar la ‘‘Larga Retirada'' --el porcentaje de trabajadores de EEUU que pertenecen a un sindicato ha disminuido de un tercio en 1950 a apenas un 12 por ciento en la actualidad-- Stern se destaca como un líder que sabe lanzarse al ataque''.
Con sus quejas a Rundle del jueves, Baker, jefa de la Oficina Local 1991 durante 17 años, ciertamente se enfrentó abiertamente a la administración:
"Los ejecutivos del Jackson admiten también que el sistema de cobro es inadecuado y mal administrado. La administración ha calculado erróneamente por mucho tiempo la cantidad a cobrar y carece de medios efectivos para el cobro.
"Los informes y las cuentas financieras son tan poco confiables que, [el director de finanzas] fue despedido. Sin embargo, éste . . . recibió un acuerdo de cesantía y se le permitió retirarse con beneficios. . .
"La fundación Jackson parece ser un fondo para fiestas de los ejecutivos del Jackson. ¿Ha sido operada de acuerdo con las leyes y con su misión o ha sido utilizada de forma impropia?"
Larry Clark, portavoz de la Fundación, calificó las alegaciones de "completamente falsas. Nuestras finanzas se someten a auditorías completas y se pueden consultar públicamente. No tenemos idea alguna de cuál es la base de este comentario en cuanto a la Fundación''.
Una sucursal de la fundación, Foundation Health Services, es el blanco de una demanda presentada en diciembre por Nancy Valenzuela, ex vicepresidenta de desarrollo de negocios, quien alega haber sido despedida por exponer problemas en el mercadeo de servicios a pacientes internacionales por parte de la fundación.
"Ella es una antigua empleada que fue despedida y entonces presentó una demanda por despido injusto'', dijo Clark. "Sus acusaciones son falsas, y serán combatidas vigorosamente ante los tribunales''.
En su carta, Baker exigió explicaciones. "Tenemos que saber quién fue el primero en darse cuenta de la creciente crisis financiera, cuándo fue que ellos se enteraron de los problemas que sólo ahora han sido dados a conocer al público, y cómo es que nadie se ocupó de la crisis. La doctora Roldán ejerció anteriormente como directora administrativa del Sistema de Salud Jackson. ¿Cuándo fue que ella se enteró del creciente desastre, y qué medidas tomó?"
Roldán respondió en un email que lo mejor sería mirar hacia adelante. "Todos debemos trabajar juntos para resolver las dificultades del Jackson y asegurar su supervivencia en el futuro. Estamos comprometidos a trabajar conjuntamente con todos nuestros asociados --tanto académicos como sindicales-- y nuestros funcionarios electos para enfrentar nuestros problemas y fortalecer al Jackson''
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