26 ene 2026

Día a día, colegas se enferman, atraviesan cuadros de agotamiento extremo

La falta crónica de personal de enfermería está generando una grave congestión en el sistema de cuidados, especialmente en los servicios de mayor complejidad como UCO, UTI y guardias de emergencias. Esta situación produce un sobreesfuerzo sostenido que deteriora la calidad de atención, afecta la salud física y mental de las y los trabajadores, y pone en riesgo la seguridad de los pacientes.

Esta realidad vulnera derechos y obligaciones reconocidos por el marco legal vigente en la República Argentina. En particular, contraviene lo establecido en la Ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo, que en su artículo 4° impone al empleador la obligación de garantizar condiciones laborales que resguarden la integridad psicofísica de las y los trabajadores, y en su artículo 8° establece el deber de prevenir los riesgos derivados del trabajo. Asimismo, la Ley 24.557 sobre Riesgos del Trabajo dispone en su artículo 1° que uno de sus objetivos centrales es la prevención de los riesgos laborales y la reparación de los daños derivados del trabajo.

Del mismo modo, la sobrecarga estructural y la falta de dotación adecuada afectan el correcto ejercicio profesional regulado por la Ley 24.004 de Ejercicio de la Enfermería, que reconoce en su artículo 2° el carácter profesional de la actividad y en su artículo 9° la responsabilidad de ejercerla en condiciones que no comprometan la seguridad propia ni la de las personas asistidas.

Finalmente, esta situación vulnera el derecho de las personas a recibir una atención sanitaria segura y de calidad, consagrado en la Ley 26.529 de Derechos del Paciente, especialmente en sus artículos 2° y 4°, y en la Ley 27.797 de Calidad y Seguridad Sanitaria, que establece la obligación del sistema de salud de implementar políticas activas de seguridad del paciente, incluyendo recursos humanos suficientes, capacitación y condiciones organizacionales adecuadas.

Día a día, colegas se enferman, atraviesan cuadros de agotamiento extremo, padecen trastornos de salud mental e incluso situaciones límite como ideación suicida. Muchos buscan respuestas en psicofármacos u otras sustancias, profundizando el impacto negativo en su vida personal, familiar y laboral. Esta realidad no es individual ni aislada: es consecuencia directa de la ausencia de políticas sustentables de salud ocupacional, responsabilidad del arco político, sindical y gremial.

Frente a este escenario, el colectivo de enfermería eleva el siguiente pliego de reclamos, con el objetivo de revertir de manera urgente estas condiciones.

Reclamos y propuestas concretas

1. Dotación mínima segura de personal

  • Establecimiento y cumplimiento efectivo de ratios mínimos de enfermería por paciente, definidos según el nivel de complejidad de cada servicio.

  • Cobertura inmediata de vacantes por licencias, licencias prolongadas y ausencias imprevistas.

  • Prohibición de funcionamiento de servicios críticos por debajo de la dotación mínima segura.

2. Organización del trabajo y descanso

  • Respeto estricto de la jornada laboral y de los tiempos de descanso entre turnos.

  • Eliminación de la sobrecarga estructural basada en horas extras sistemáticas y prolongaciones de jornada.

  • Programación de turnos que contemple la recuperación física y mental del personal.

3. Salud mental y acompañamiento profesional

  • Implementación de programas específicos de apoyo en salud mental para el personal de enfermería.

  • Acceso gratuito, confidencial y continuo a atención psicológica y psiquiátrica.

  • Dispositivos de prevención del burnout, estrés crónico y violencia laboral.

4. Protocolos de riesgo psicosocial laboral

  • Creación e implementación de protocolos de evaluación periódica de riesgos psicosociales.

  • Identificación temprana de factores como sobrecarga, estrés, violencia institucional y desgaste profesional.

  • Intervenciones preventivas obligatorias ante la detección de riesgo.

5. Participación del colectivo de enfermería

  • Inclusión de representantes de enfermería en los espacios de decisión vinculados a condiciones laborales y organización del trabajo.

  • Instancias regulares de diálogo entre autoridades, sindicatos y trabajadores.

  • Transparencia en las decisiones que impactan sobre la práctica profesional.

6. Compromiso político, sindical y gremial

  • Exigencia de políticas públicas sostenidas en salud ocupacional.

  • Responsabilidad activa de las organizaciones sindicales y gremiales en la defensa de la salud de las y los trabajadores.

  • Seguimiento, control y evaluación permanente del cumplimiento de estos reclamos.

Marco legal y fundamentos normativos

El presente pliego de reclamos se sustenta en el marco de derechos laborales y sanitarios vigentes, que reconocen tanto el derecho de las y los trabajadores a condiciones de trabajo seguras y saludables, como el derecho de los pacientes a recibir una atención de calidad.

  • Derecho a la salud laboral: La legislación laboral y sanitaria establece la obligación del empleador y del Estado de garantizar condiciones de trabajo que no pongan en riesgo la salud física ni mental de las y los trabajadores. La sobrecarga crónica, la falta de dotación adecuada y la ausencia de políticas de prevención constituyen factores de riesgo laboral evitables.

  • Prevención de riesgos psicosociales: El estrés laboral crónico, el burnout, la violencia institucional y la fatiga extrema son riesgos reconocidos que deben ser evaluados, prevenidos y abordados mediante políticas activas de salud ocupacional.

  • Seguridad del paciente: La falta de personal y el agotamiento del equipo de enfermería incrementan el riesgo de eventos adversos, errores y prácticas inseguras. Garantizar dotaciones mínimas y condiciones laborales adecuadas no solo protege al trabajador, sino que es un requisito indispensable para la seguridad del paciente.

  • Responsabilidad institucional y estatal: Las autoridades sanitarias, junto con las representaciones sindicales y gremiales, tienen la responsabilidad legal y ética de prevenir daños previsibles derivados de la organización del trabajo.

El incumplimiento sistemático de estos principios vulnera derechos fundamentales y expone tanto a trabajadores como a pacientes a riesgos inaceptables.

  Este pliego no responde a intereses individuales, sino a una necesidad colectiva y urgente. Cuidar a quienes cuidan es una condición indispensable para garantizar un sistema de salud seguro, humano y de calidad.

Lic. Sandro Ortega   


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