11 may 2026

Entrevista al Lic. Sandro Ortega, en el marco del Día Internacional de la Enfermería 2026.

Entrevista | Revista de Salud

“La enfermería no necesita homenajes simbólicos: necesita poder profesional y condiciones dignas”

Por Rubén Villanueva

En la antesala del Día Internacional de la Enfermería, la situación del sector vuelve a ocupar un lugar central en el debate sanitario. Precarización laboral, sobrecarga asistencial, salarios insuficientes y falta de representación política forman parte de una realidad que atraviesa a miles de profesionales en toda América Latina.

En diálogo con Revista de Salud, el Lic. Sandro Ortega analizó el presente de la enfermería en el Cono Sur, cuestionó la naturalización histórica del sacrificio dentro de la profesión y planteó la necesidad de construir mayor organización colectiva y participación política.

Rubén Villanueva:

En las vísperas del Día Internacional de la Enfermería, ¿qué reflexión cree que debería atravesar hoy a la sociedad y a los gobiernos?

Lic. Sandro Ortega:

Creo que la principal reflexión es entender que no existe sistema sanitario fuerte si quienes lo sostienen trabajan en condiciones precarias. Durante muchos años se construyó una imagen romántica de la enfermería asociada únicamente al sacrificio, la vocación y la entrega. Pero detrás de ese discurso muchas veces se escondieron salarios bajos, multiempleo, agotamiento físico y emocional, y ausencia de reconocimiento real.

La pandemia dejó expuesto algo que el sector venía denunciando desde hace décadas: la enfermería es indispensable, pero continúa siendo invisibilizada en la toma de decisiones.

Rubén Villanueva:

Usted habla frecuentemente de “precarización estructural”. ¿Por qué considera que ya no se trata de un problema aislado?

Lic. Sandro Ortega:

Porque atraviesa prácticamente a toda América Latina. No estamos hablando solamente de contratos temporales o bajos salarios; estamos hablando de un modelo sanitario que históricamente ajustó sobre el recurso humano.

Hoy vemos profesionales con doble o triple empleo para llegar a fin de mes, planteles insuficientes, jornadas extensas y servicios funcionando al límite. Eso genera desgaste, deteriora la calidad de atención y termina afectando tanto al trabajador como al paciente.

La precariedad dejó de ser una excepción. Se convirtió en una condición estructural del sistema.

Rubén Villanueva:

¿Cree que la enfermería todavía ocupa un lugar subordinado dentro del sistema de salud?

Lic. Sandro Ortega:

Sí, y eso tiene raíces históricas muy profundas. Durante décadas se instaló una lógica de obediencia silenciosa, donde la enfermería debía ejecutar pero no discutir, sostener pero no conducir.

Sin embargo, la profesión cambió muchísimo. Hoy existen licenciados, especialistas, investigadores, docentes y profesionales altamente capacitados ocupando espacios estratégicos. El problema es que ese crecimiento académico todavía no siempre se traduce en poder institucional ni político.

Por eso insisto tanto en que la enfermería tiene que disputar espacios de conducción y participar activamente en las decisiones sanitarias.

Rubén Villanueva:

Muchas veces los reconocimientos públicos aparecen únicamente cada 12 de mayo. ¿Qué piensa de eso?

Lic. Sandro Ortega:

El reconocimiento simbólico es importante, pero claramente insuficiente. No alcanza con discursos emotivos o campañas institucionales una vez al año.

El verdadero reconocimiento se demuestra garantizando salarios dignos, estabilidad laboral, condiciones seguras de trabajo, descanso adecuado y participación profesional en las políticas públicas.

La enfermería necesita derechos concretos, no solamente homenajes.

Rubén Villanueva:

¿Qué rol cumplen hoy los sindicatos, colegios y organizaciones profesionales?

Lic. Sandro Ortega:

Cumplen un rol fundamental, aunque todavía queda mucho por fortalecer. La fragmentación debilita a la profesión. Cuando no existe organización colectiva, otros sectores terminan decidiendo por nosotros.

Es necesario consolidar instituciones fuertes, con representación real, capacidad técnica y presencia política. También necesitamos formar liderazgos nuevos, con mirada sanitaria, social y laboral.

La defensa de la enfermería no puede limitarse únicamente al reclamo salarial. También debemos discutir carrera sanitaria, participación en la gestión, legislación profesional y condiciones estructurales del sistema de salud.

Rubén Villanueva:

¿Qué mensaje le gustaría dejarle hoy a los trabajadores y trabajadoras de enfermería?

Lic. Sandro Ortega:

Que la enfermería tiene que dejar de pensarse únicamente desde la resistencia. Resistir fue necesario durante muchos años, pero hoy también necesitamos organizarnos, construir representación y asumir un rol político activo.

La sociedad necesita comprender que defender a la enfermería es defender la salud pública. Porque no hay cuidado posible cuando quienes cuidan trabajan agotados, precarizados y sin reconocimiento real.

El desafío del presente es transformar el reconocimiento simbólico en poder profesional efectivo.

Revista de Salud

Entrevista realizada por el periodista Rubén Villanueva al Lic. Sandro Ortega, en el marco del Día Internacional de la Enfermería 2026.


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